Nommo
Poeta veterano en el portal
Me imagino tus caderas, y recorro el mundo entero, volando tras la huella que dejaste...
Al sentarte en un trono majestuoso, todo hecho de caoba, y recio.
Pues esa firma es única y persigo, neta y simplemente, tu contorno.
Hasta esbozar en mi escultura tu perfil.
Entonces, ya te tengo y te detengo. Arresto domiciliario.
Frente al cuerpo de Policía, no puedes hacer nada.
Y te quedas embobada, con esos ojos saltones, de perro chi-hua-hua mexicano.
Estás a mi merced, y te hago pasar a la prisión.
Allí, refulges, cosa que me llama mucho la atención.
Porque se va desmoronando mi Palacio.
Y a medida que se derriten mis sueños de grandeza,
y que nado en un mejunje o salsa tártara,
te rescato de aquellos lodos blanquecinos.
Para que volvamos a ser nosotros, los dueños de nuestro destino.
Luego, querrás tirarme de las orejas, lo sé. Pero por el momento, es mejor aflorar a la superficie.
Al sentarte en un trono majestuoso, todo hecho de caoba, y recio.
Pues esa firma es única y persigo, neta y simplemente, tu contorno.
Hasta esbozar en mi escultura tu perfil.
Entonces, ya te tengo y te detengo. Arresto domiciliario.
Frente al cuerpo de Policía, no puedes hacer nada.
Y te quedas embobada, con esos ojos saltones, de perro chi-hua-hua mexicano.
Estás a mi merced, y te hago pasar a la prisión.
Allí, refulges, cosa que me llama mucho la atención.
Porque se va desmoronando mi Palacio.
Y a medida que se derriten mis sueños de grandeza,
y que nado en un mejunje o salsa tártara,
te rescato de aquellos lodos blanquecinos.
Para que volvamos a ser nosotros, los dueños de nuestro destino.
Luego, querrás tirarme de las orejas, lo sé. Pero por el momento, es mejor aflorar a la superficie.
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