Katerine
Poeta recién llegado
Mis dos ojos en medio de mi cara
una sola alma, dividida en varias partes
un corazón con agujeros varios
y una boca que habla por los cuatro.
Los lunares imposibles de contarlos
hay quien, atrevido, quiso averiguarlos,
pero mi cuerpo, enredadera de mi mente
siempre despistó incluso al más inteligente.
La sonrisa es franca y limpia cuando río.
Que es muy poco, por cierto, hay que decirlo,
y las caras se iluminan con la luz.
que irradian mis carcajadas tan tardías.
Yo quisiera ser la lámpara encendida
de algún viajero antiguo que llevara
en su corazón de guardián siempre prendidas
esperanzas, sueños y esmeraldas.
una sola alma, dividida en varias partes
un corazón con agujeros varios
y una boca que habla por los cuatro.
Los lunares imposibles de contarlos
hay quien, atrevido, quiso averiguarlos,
pero mi cuerpo, enredadera de mi mente
siempre despistó incluso al más inteligente.
La sonrisa es franca y limpia cuando río.
Que es muy poco, por cierto, hay que decirlo,
y las caras se iluminan con la luz.
que irradian mis carcajadas tan tardías.
Yo quisiera ser la lámpara encendida
de algún viajero antiguo que llevara
en su corazón de guardián siempre prendidas
esperanzas, sueños y esmeraldas.