A.Quí
Poeta recién llegado
Mis emociones son un juego de jenga.
Las piezas tienen meses acumulándose,
tambaleando todo el tiempo.
Esperando y esperando al siguiente a jugar con ellas,
es mi culpa, yo sé. Dejar que jueguen así.
Los prejuicios matan, la gente no se da cuenta,
no se da cuenta de la lucha que cada uno tenemos contra nosotros mismos.
Nos avientan piedras, palabras, piedras, palabras..¡es lo mismo!
No nos enseñan a perdonar, y no a los demás, sino a nosotros mismos.
Nos enseñan a aguantar, como cuando el sol reposa sobre tu frente y finges
no tener con qué cubrirte.
Como cuando sientes frio y finges no querer cobijarte.
Ya deberíamos todos de despertar, de saber escuchar y por fin, soltar.
Las piezas tienen meses acumulándose,
tambaleando todo el tiempo.
Esperando y esperando al siguiente a jugar con ellas,
es mi culpa, yo sé. Dejar que jueguen así.
Los prejuicios matan, la gente no se da cuenta,
no se da cuenta de la lucha que cada uno tenemos contra nosotros mismos.
Nos avientan piedras, palabras, piedras, palabras..¡es lo mismo!
No nos enseñan a perdonar, y no a los demás, sino a nosotros mismos.
Nos enseñan a aguantar, como cuando el sol reposa sobre tu frente y finges
no tener con qué cubrirte.
Como cuando sientes frio y finges no querer cobijarte.
Ya deberíamos todos de despertar, de saber escuchar y por fin, soltar.