MIS MIEDOS
Los años no me han dado más cordura,
si acaso han aumentado mis terrores;
hoy como ayer, y de la noche oscura
provienen ciertamente los peores.
Guarida de los monstruos invencibles,
solo la luz del día los sujeta
pero al llegar la noche son terribles
y tratan de alcanzarme, soy su meta.
En sala iluminada me refugio,
halógenos y velas ya dispuestos,
no cabe ningún otro subterfugio
en mi lucha con miedos manifiestos.
Velo en las noches, duermo por el día,
mas no soy vago, gano buen dinero.
Mi trabajo jamás lo cambiaría,
es para mí perfecto, soy farero.