darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis miedos y fracasos. (darwinsin-TRINA ORTIZ)
Atrapada en el claustro materno,
un eco desea salir,
un sufrir se materializa,
deseas descubrir una diáfana luz.
Fuera de tu orbe te desarrollas con el dolor,
creces con la irracionalidad;
sabes que vas a fenecer.
O mejor te mantienes quieta por más rato
con las pupilas veladas y la boca silente.
Perceptiva. Detenida en el tiempo y la memoria.
Acopiando en tu sangre los latidos cercanos
para llevarlos contigo en talego de encajes
cuando la luz te arroje al inexorable destino.
La decencia te desnuda
en un ambiente abstracto.
Todo rechazo despedaza tus ilusiones,
todo temor enferma tu conciencia.
Tus anhelos se intrincan con las frustraciones
formando una angustia absoluta.
Y en tus sueños mil cántaros rodean tu espacio
y te regalan su aroma
incitando a libar del elixir de paz que se evapora.
Como tu protesta. Como tu lamento.
Como los desplantes que quiebran tu coraje
aupando tu mansedumbre.
Y te sigues quedando en la nada
esperando que el río bravío se acerque a tu orilla.
Y de pronto encontrarte con miedos distintos
que superen con creces los conocidos.
Estudian la nada y el tiempo
en la ilusoria escuela del nihilismo.
Menarquia vital que perturba tus sentimientos
y la elección de tu porvenir.
En el jardín del inconsciente recoges flores mustias.
¡Estás plasmada en el lienzo de las angustias!