La última vez que te ví, te dije lo que ni a mi sombra me atrevía a repetirle. Aún cuando ella está tras de mi todo el tiempo.
Ahora me doy cuenta del error que cometí al decírtelo, me sentí vacía y más sola que nunca.
En el momento pensé que eso te motivaría a desear estar conmigo, pero nada más errado que eso.
Me miraste con incredulidad y hasta con cierta lástima. Me dí cuenta hasta ese momento que tú me percibias de otra manera.
A partir de ese momento me evitaste, no contestaste mis mensajes y la soledad cayó sobre mí como un frío invierno en plena primavera.
Al principio te odié y juré no volver a hablarte, pero el corazón va a un lado y la mente al lado contrario. Te volví a buscar y te encontré en la frivolidad y frialdad de un chat, ahí me di cuenta que no puedo dejar de pensarte y tristemente aún anhelo poder estar aunque sea sólo una vez en tus brazos.
Sé que soy un misterio para tí, uno que no lograrás descifrar ni aún estando en juntos en la intimidad, pero pregúntate una cosa ¿si no existiera ese misterio, sentirías la misma atracción por mí?...
Ahora me doy cuenta del error que cometí al decírtelo, me sentí vacía y más sola que nunca.
En el momento pensé que eso te motivaría a desear estar conmigo, pero nada más errado que eso.
Me miraste con incredulidad y hasta con cierta lástima. Me dí cuenta hasta ese momento que tú me percibias de otra manera.
A partir de ese momento me evitaste, no contestaste mis mensajes y la soledad cayó sobre mí como un frío invierno en plena primavera.
Al principio te odié y juré no volver a hablarte, pero el corazón va a un lado y la mente al lado contrario. Te volví a buscar y te encontré en la frivolidad y frialdad de un chat, ahí me di cuenta que no puedo dejar de pensarte y tristemente aún anhelo poder estar aunque sea sólo una vez en tus brazos.
Sé que soy un misterio para tí, uno que no lograrás descifrar ni aún estando en juntos en la intimidad, pero pregúntate una cosa ¿si no existiera ese misterio, sentirías la misma atracción por mí?...