laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
No hubo despedida no hubo adíos no hubieron palabras de remembranzas entre los dos.Sólo reino el silencio de la renunciación que otorga la distancia ante un desfallecido amor.¡¡¡Ho!!..cuanto te amé,llevo tu recuerdo adherido como en mi cuerpo esta mi piel... aveces se torna bello, aveces se torna cruel, éramos jóvenes todo un mundo por delante el mismo quedo trunco en un solo instante; Cuando una fría mañana mis ojos te vieron acompañado de una dama tu novia... me dijieron.
¡¡¡Cómo!!.. Mi amor de juventud, mi secreta esperanza hacia el altar caminaba.¡¡¡Otra!!! vestía de blanco ¡¡¡otra!!! llevaba los azahares, la misma iglesía que bendecía tu unión fué testigo de mi grito desgarrador.
Ante el altísimo repetías promesas dirigidas a mí, frente al mar me las hiciste el ocaso...fue nuestro juez de paz, las olas los testigos y la arena..
nuestro lecho nupcial, en mi dedo lucia... una argolla de coral.
En silencio con la vista nublada encaminé mis pasos hacia nuestra playa enamorada las gaviotas al ver mi tristeza se quedaron calladas.El crepúsculo no asomo desnudo quedo el horizonte no hubo puesta de sol.
Miguel Ángel no hubiera podido con su pincel restaurarla perdida de colores que el ocaso sufrió, no quiso ser restaurado , se hizo partícipe de mi dolor
Hoy...estoy frente a tí, en la misma iglesía que te perdí, las luces que la alumbran son de un tono gris, un coro se escucha a lo lejos el ave maría creo oír.
No visto de balnco de luto viste mi corazón, solo te dejo mi último adios y aquellos simples votos que en juventud te ofrecí
¡¡¡Cómo!!.. Mi amor de juventud, mi secreta esperanza hacia el altar caminaba.¡¡¡Otra!!! vestía de blanco ¡¡¡otra!!! llevaba los azahares, la misma iglesía que bendecía tu unión fué testigo de mi grito desgarrador.
Ante el altísimo repetías promesas dirigidas a mí, frente al mar me las hiciste el ocaso...fue nuestro juez de paz, las olas los testigos y la arena..
nuestro lecho nupcial, en mi dedo lucia... una argolla de coral.
En silencio con la vista nublada encaminé mis pasos hacia nuestra playa enamorada las gaviotas al ver mi tristeza se quedaron calladas.El crepúsculo no asomo desnudo quedo el horizonte no hubo puesta de sol.
Miguel Ángel no hubiera podido con su pincel restaurarla perdida de colores que el ocaso sufrió, no quiso ser restaurado , se hizo partícipe de mi dolor
Hoy...estoy frente a tí, en la misma iglesía que te perdí, las luces que la alumbran son de un tono gris, un coro se escucha a lo lejos el ave maría creo oír.
No visto de balnco de luto viste mi corazón, solo te dejo mi último adios y aquellos simples votos que en juventud te ofrecí