Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Miserere
En vez de la que todos hacen santa
vibró como la luna cuando brilla
aquella que confiesa la muy pilla
que al cura le hizo obispo su garganta.
Se fue hasta el altar en que ahora canta
divina con la voz de su barbilla,
y tuvo entre las manos la capilla
tapada con la barba de tunanta.
No son buenos los curas sin mujeres
ni deben detener a quien las ama
en claustros bendecidos sin placeres.
Mujeres hacen santos en la cama
y elevan la potencia al miserere
pidiendo omnipotencia cuando brama.
En vez de la que todos hacen santa
vibró como la luna cuando brilla
aquella que confiesa la muy pilla
que al cura le hizo obispo su garganta.
Se fue hasta el altar en que ahora canta
divina con la voz de su barbilla,
y tuvo entre las manos la capilla
tapada con la barba de tunanta.
No son buenos los curas sin mujeres
ni deben detener a quien las ama
en claustros bendecidos sin placeres.
Mujeres hacen santos en la cama
y elevan la potencia al miserere
pidiendo omnipotencia cuando brama.