Sofia Luz Castagno
Poeta adicto al portal
Ayer te encontré por mi camino
y he visto como es tu rostro blanco,
he visto tus ojos de acero curtidos,
y he sentido el eco de tu voz, de tu canto...
Llevabas en tus manos flacas
un reloj que marcaba horas infinitas,
una flor sangrante y marchita,
y un ave de rapiña herido.
Cuando miré tus ojos azules
ví el espacio vacío de tu alma;
tus pupilas dilatadas y frías
flotaban en témpanos de lágrimas.
Tus barbas eran muy largas
y tu poco cabello se caía,
tus manos lentamente se movían
para soltar al ave mutilado...
Misterio: ayer te he visto en mi camino,
y el ave de rapiña me desgarra,
siento que la rosa se desprende de mi alma
y tu reloj no deja que vuelva a mi destino...
Veo tu figura que tiembla de frío
y que tu te alejas por mi triste camino,
que tu risa loca muestra tu ironía
y tus ojos desprenden un intenso brillo...
Ayer te encontré por mi triste camino
y he visto como es tu rostro blanco,
he visto tus ojos de acero, curtidos,
y he sentido el eco de tu voz y tu canto...
y he visto como es tu rostro blanco,
he visto tus ojos de acero curtidos,
y he sentido el eco de tu voz, de tu canto...
Llevabas en tus manos flacas
un reloj que marcaba horas infinitas,
una flor sangrante y marchita,
y un ave de rapiña herido.
Cuando miré tus ojos azules
ví el espacio vacío de tu alma;
tus pupilas dilatadas y frías
flotaban en témpanos de lágrimas.
Tus barbas eran muy largas
y tu poco cabello se caía,
tus manos lentamente se movían
para soltar al ave mutilado...
Misterio: ayer te he visto en mi camino,
y el ave de rapiña me desgarra,
siento que la rosa se desprende de mi alma
y tu reloj no deja que vuelva a mi destino...
Veo tu figura que tiembla de frío
y que tu te alejas por mi triste camino,
que tu risa loca muestra tu ironía
y tus ojos desprenden un intenso brillo...
Ayer te encontré por mi triste camino
y he visto como es tu rostro blanco,
he visto tus ojos de acero, curtidos,
y he sentido el eco de tu voz y tu canto...