manuel prol
Poeta asiduo al portal
La vida es un azar, es una ofrenda,
un milagro que llega a nuestras manos,
una forma de ser, de seguir siendo
que nos siembra de luz y de quimera
y nos hace soñar, en contraluces,
con otras nuevas formas de estar vivos,
con otra dimensión, otra existencia.
Esta cárcel atroz, esta pecera
en que estamos inmersos desde siempre
nos impide abarcar el universo,
prever el más allá que nos espera
Y soñamos despiertos y hasta en verso,
buscando inutilmente una respuesta,
fabricándonos dudas a diario
sobre el acontecer de las estrellas.
Somos tan poca cosa...Aveces pienso
si no seremos parte infinitésima
de otro Ser, otra Vida, otro Concepto
minúsculos remaches de una máquina
enorme que nos ata y nos domina,
mas nos deja soñar, soñar despiertos
que somos inmortales cual los dioses.
Hasta que finalmente caemos muertos
y pasamos a ser tan sólo un número,
un número sin alma en la estadística.
un milagro que llega a nuestras manos,
una forma de ser, de seguir siendo
que nos siembra de luz y de quimera
y nos hace soñar, en contraluces,
con otras nuevas formas de estar vivos,
con otra dimensión, otra existencia.
Esta cárcel atroz, esta pecera
en que estamos inmersos desde siempre
nos impide abarcar el universo,
prever el más allá que nos espera
Y soñamos despiertos y hasta en verso,
buscando inutilmente una respuesta,
fabricándonos dudas a diario
sobre el acontecer de las estrellas.
Somos tan poca cosa...Aveces pienso
si no seremos parte infinitésima
de otro Ser, otra Vida, otro Concepto
minúsculos remaches de una máquina
enorme que nos ata y nos domina,
mas nos deja soñar, soñar despiertos
que somos inmortales cual los dioses.
Hasta que finalmente caemos muertos
y pasamos a ser tan sólo un número,
un número sin alma en la estadística.
Última edición: