Misterios

frank_calle

Poeta que considera el portal su segunda casa
Grandes son los misterios de este mundo,
como para negar que este sea un mundo de misterios.
Acaso ni imaginamos por qué existimos.
Somos y no somos, y no lo sabemos;
y nos maravillamos…


Existimos porque existimos.
Pensamos porque pensamos.
Amamos porque existimos y porque pensamos.
Simplemente aceptamos nuestro destino como especie.
Agradecemos la creación divina,
y nos maravillamos.


Solo algunas mentes inconformes
se niegan a aceptar el Silencio de Dios
ante lo inexplicable.
Ni siquiera Jesús se salvó de su silencio,
cuando imploró por él, crucificado.
Es la gran incognita de todos los creyentes,
es el gran misterio inexplicado.
Pero en todas las religiones esto se acepta,
y los creyentes lo aceptan, por aceptado.


¿Qué sería de Dios si no nos hubiese creado?
Nadie imploraría su perdón.
Viviría en eterna soledad,
acompañado quizás de animales,
por los siglos de los siglos,
Pero... ¿y sin Noé, que no habría nacido,
cómo se hubiesen salvado?

Entonces solo bacterias y animales del inframundo
disfrutarían de su Reino,
y nosotros, de pensar en eso,
quedamos maravillados.

Así somos los humanos de todos los días,
no nos preocupan las incógnitas divinas.
Somos lo que somos
porque un día fuimos lo que fuimos.
Seremos lo que seremos,
porque seremos lo que no somos.

Así de fácil,
damos gracias al Creador
de vivir en este misterioso universo,
rodeados de misterios misteriosos…
existiendo entre enigmas
disfrutando de una interminable realidad onírica
en un mundo desconocido,
que hasta Dios olvida
(o nos castiga con su olvido)
de cuando en cuando.

Así de grandes son los misterios de este mundo
No importa que no sepamos quiénes somos
vivimos casi felices sin saber que no sabemos,
sin saber ni hacia dónde vamos,
y nos maravillamos…


Frank Calle (21/dic/2018)
 
Última edición:
Grandes son los misterios de este mundo,
como para negar que este sea un mundo de misterios.
Acaso ni imaginamos por qué existimos.
Somos y no somos, y no lo sabemos;
y nos maravillamos…


Existimos porque existimos.
Pensamos porque pensamos.
Amamos porque existimos y porque pensamos.
Simplemente aceptamos nuestro destino como especie.
Agradecemos la creación divina,
y nos maravillamos.


Solo algunas mentes inconformes
se niegan a aceptar el Silencio de Dios
ante lo inexplicable.
Ni siquiera Jesús se salvó de su silencio,
cuando imploró por él, crucificado.
Es la gran incognita de todos los creyentes,
es el gran misterio inexplicado.
Pero en todas las religiones esto se acepta,
y los creyentes lo aceptan, por aceptado.


¿Qué sería de Dios si no nos hubiese creado?
Nadie imploraría su perdón.
Viviría en eterna soledad,
acompañado quizás de animales,
por los siglos de los siglos,
Pero... ¿y sin Noé, que no habría nacido,
cómo se hubiesen salvado?

Entonces solo bacterias y animales del inframundo
disfrutarían de su Reino,
y nosotros, de pensar en eso,
quedamos maravillados.

Así somos los humanos de todos los días,
no nos preocupan las incógnitas divinas.
Somos lo que somos
porque un día fuimos lo que fuimos.
Seremos lo que seremos,
porque seremos lo que no somos.

Así de fácil,
damos gracias al Creador
de vivir en este misterioso universo,
rodeados de misterios misteriosos…
existiendo entre enigmas
disfrutando de una interminable realidad onírica
en un mundo desconocido,
que hasta Dios olvida
(o nos castiga con su olvido)
de cuando en cuando.

Así de grandes son los misterios de este mundo
No importa que no sepamos quiénes somos
vivimos casi felices sin saber que no sabemos,
sin saber ni hacia dónde vamos,
y nos maravillamos…


Frank Calle (21/dic/2018)
Muchas preguntas sin respuestas. Algunas de ellas las he encontrado en Sri Aurobindo.
Saludos.
Castro.
 
Gracias por su comentario. Curiosamente, este poema pudiera ser una síntesis de un poema muy anterior, cuya versión inicial escribí en el 1971, y he retomado a treavés de décadas, sin decidirme a publicar jamás, que tiene precisamente por nombre "Preguntas sin respuestas".

Recientemente he completado lo que pienso sea la versión definitiva, en 5 partes, y con nombre aún por precisar, pero opté por presentar antes esta versión, para intentar conocer que interés pudieran manifestar los miembros del portal ante este tema, especialmente en relación con el silencio de Dios, que sigue interesando a filósofos y estudiosos en general, creyentes y no creyentes.

Tomo nota de la recomendación de lectura que me hace, ya estoy en la búsqueda.

Haber recibido ya una opìnión, me anima un tanto a seguir.

Saludos cordiales, y mis mejores deseos por la navidad y el nuevo año.

Frank
----------
 
Saludos Castro, muy interesante la información básica que ya tengo sobre Sri Aurobindo. Concretamente estoy en la página http://intyoga.online.fr/spanish.htm.

Casualmente sucede que en los últimos tiempos me he estado acercando a la cultura India, así que su recomendación llega en un momento perfecto. De hecho, ya he realizado una primera lectura de las notas biográficas, y la personalidad de Sri Aurobindo me resulta muy interesante.

Una vez más, muy agradecido.

Frank
-------
 
Grandes son los misterios de este mundo,
como para negar que este sea un mundo de misterios.
Acaso ni imaginamos por qué existimos.
Somos y no somos, y no lo sabemos;
y nos maravillamos…


Existimos porque existimos.
Pensamos porque pensamos.
Amamos porque existimos y porque pensamos.
Simplemente aceptamos nuestro destino como especie.
Agradecemos la creación divina,
y nos maravillamos.


Solo algunas mentes inconformes
se niegan a aceptar el Silencio de Dios
ante lo inexplicable.
Ni siquiera Jesús se salvó de su silencio,
cuando imploró por él, crucificado.
Es la gran incognita de todos los creyentes,
es el gran misterio inexplicado.
Pero en todas las religiones esto se acepta,
y los creyentes lo aceptan, por aceptado.


¿Qué sería de Dios si no nos hubiese creado?
Nadie imploraría su perdón.
Viviría en eterna soledad,
acompañado quizás de animales,
por los siglos de los siglos,
Pero... ¿y sin Noé, que no habría nacido,
cómo se hubiesen salvado?

Entonces solo bacterias y animales del inframundo
disfrutarían de su Reino,
y nosotros, de pensar en eso,
quedamos maravillados.

Así somos los humanos de todos los días,
no nos preocupan las incógnitas divinas.
Somos lo que somos
porque un día fuimos lo que fuimos.
Seremos lo que seremos,
porque seremos lo que no somos.

Así de fácil,
damos gracias al Creador
de vivir en este misterioso universo,
rodeados de misterios misteriosos…
existiendo entre enigmas
disfrutando de una interminable realidad onírica
en un mundo desconocido,
que hasta Dios olvida
(o nos castiga con su olvido)
de cuando en cuando.

Así de grandes son los misterios de este mundo
No importa que no sepamos quiénes somos
vivimos casi felices sin saber que no sabemos,
sin saber ni hacia dónde vamos,
y nos maravillamos…


Frank Calle (21/dic/2018)

Preguntas que nos hacemos y en ocasiones recibimos respuestas aunque sea en los sueños.
Tal vez Dios no nos olvida, quizás somos nosotros quienes nos apartamos de él.

Muy interesante su escrito, Frank. muy reflexivo. Un gusto pasar por tus letras. Saludos y Feliz Navidad.
Azalea.
0404091204-327.jpg
 
Grandes son los misterios de este mundo,
como para negar que este sea un mundo de misterios.
Acaso ni imaginamos por qué existimos.
Somos y no somos, y no lo sabemos;
y nos maravillamos…


Existimos porque existimos.
Pensamos porque pensamos.
Amamos porque existimos y porque pensamos.
Simplemente aceptamos nuestro destino como especie.
Agradecemos la creación divina,
y nos maravillamos.


Solo algunas mentes inconformes
se niegan a aceptar el Silencio de Dios
ante lo inexplicable.
Ni siquiera Jesús se salvó de su silencio,
cuando imploró por él, crucificado.
Es la gran incognita de todos los creyentes,
es el gran misterio inexplicado.
Pero en todas las religiones esto se acepta,
y los creyentes lo aceptan, por aceptado.


¿Qué sería de Dios si no nos hubiese creado?
Nadie imploraría su perdón.
Viviría en eterna soledad,
acompañado quizás de animales,
por los siglos de los siglos,
Pero... ¿y sin Noé, que no habría nacido,
cómo se hubiesen salvado?

Entonces solo bacterias y animales del inframundo
disfrutarían de su Reino,
y nosotros, de pensar en eso,
quedamos maravillados.

Así somos los humanos de todos los días,
no nos preocupan las incógnitas divinas.
Somos lo que somos
porque un día fuimos lo que fuimos.
Seremos lo que seremos,
porque seremos lo que no somos.

Así de fácil,
damos gracias al Creador
de vivir en este misterioso universo,
rodeados de misterios misteriosos…
existiendo entre enigmas
disfrutando de una interminable realidad onírica
en un mundo desconocido,
que hasta Dios olvida
(o nos castiga con su olvido)
de cuando en cuando.

Así de grandes son los misterios de este mundo
No importa que no sepamos quiénes somos
vivimos casi felices sin saber que no sabemos,
sin saber ni hacia dónde vamos,
y nos maravillamos…


Frank Calle (21/dic/2018)
Ayyy Frank, dudas existenciales que acechan a la razón una y mil veces más y que al final se conforman con el silencio y tus maravillosos versos, profundos y reflexivos nos impulsan a salir de nuestras limitaciones y establecer con nosotros mismos un diálogo interior que de alguna manera nos consuele. Encantada de leerte querido amigo. Besos con cariño y admiración y feliz y próspero año nuevo....muáááaackssss...
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba