Suelo adivinar o intuir al creador de un tema por sus títulos. Como digo casi siempre, el título de un poema debe convocar y permitir el acceso a un universo personal, conmovedor y coherente con su nombre. Así que hoy, te cuento que no fallé. Estaba tu estilo estampado en la puertita de entrada y al pasar... ¡qué maravilla azulada! ¡Qué poemazo de amor trascendente! Ya sabés que te leo casi siempre y que te comento cuando puedo. Hoy no sólo estoy "pudiendo", estoy inevitablemente prendada de tus versos. Felicitaciones.
Un abrazo, Poeta. Y FELICIDADES.