Valen_Tina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Modelas mi cuerpo
con tus manos de arcilla.
Reinventas mi figura
cuando se acaba el día.
Acercas el horizonte
a lo desconocido de mi misma.
Llueve y no me sorprende,
la humedad nos habita.
No existen montañas que modelen el paisaje
sin la brisa,
ni satisfacción que no provenga
de la orogenia de tu voz.
Inútil parece el pasado,
comprimido en una maleta
que viaja sin destino
hacia la palma de tus manos.
Escarbo la tierra para plantar tu simiente
y la de aquellas rosas que robaste
en la ciudad de los ciento veinte mil
supervivientes.
Luna llena,
te divisamos desde Marte,
en ese complejo paraíso
que flirtea con las palabras
y recolecta todos los instantes.
con tus manos de arcilla.
Reinventas mi figura
cuando se acaba el día.
Acercas el horizonte
a lo desconocido de mi misma.
Llueve y no me sorprende,
la humedad nos habita.
No existen montañas que modelen el paisaje
sin la brisa,
ni satisfacción que no provenga
de la orogenia de tu voz.
Inútil parece el pasado,
comprimido en una maleta
que viaja sin destino
hacia la palma de tus manos.
Escarbo la tierra para plantar tu simiente
y la de aquellas rosas que robaste
en la ciudad de los ciento veinte mil
supervivientes.
Luna llena,
te divisamos desde Marte,
en ese complejo paraíso
que flirtea con las palabras
y recolecta todos los instantes.