tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Gemas oceánicas esmeriladas, cuevas tunelizadas traslucidas
tierras náuticas donde prorrumpen añosas corrientes pérfidas
tan repentinas como la angustia que nos ha preparado la muerte
La cofradía y el silencio social, persisten en esconderse de lo irreal
la reina de la oscuridad ha comenzado a bailar en puntas de pies
esto no es buena señal, creo que estamos dentro de un circo delirante.
Todos creen estar muertos y muertos se piensan lejos del sufrimiento
en verdad no crean que todo ha acabado, siguen nuevas formas de dolor
aún desconocidas, nuevos diseños de maldad tan arrogantes y exquisitos
Que aún no entendemos y que quizás jamás podamos intentar entender
nuevas formas de tortuosidad exhibirán sus ganas de llegar hasta nosotros
nuevos modos de dolencia intentan violar los oscuros tratados sagrados
Piensan atravesar las antiguas distancias abstractas que construyeron el tiempo
y la nada. Pretenden acechar nuestro mundo disperso y lleno de cotidianidad.
La muerte ha disuelto su reino en el espacio dormido, ansía ser parte de nosotros.
La profecía dice que un día la muerte no vendrá a llevarnos, sino que la muerte
vendrá a nuestro encuentro se incorporará por la garganta sensorial de los ojos
suspendida en la geometría minimal oculta en los gestos informes de la nada.
tierras náuticas donde prorrumpen añosas corrientes pérfidas
tan repentinas como la angustia que nos ha preparado la muerte
La cofradía y el silencio social, persisten en esconderse de lo irreal
la reina de la oscuridad ha comenzado a bailar en puntas de pies
esto no es buena señal, creo que estamos dentro de un circo delirante.
Todos creen estar muertos y muertos se piensan lejos del sufrimiento
en verdad no crean que todo ha acabado, siguen nuevas formas de dolor
aún desconocidas, nuevos diseños de maldad tan arrogantes y exquisitos
Que aún no entendemos y que quizás jamás podamos intentar entender
nuevas formas de tortuosidad exhibirán sus ganas de llegar hasta nosotros
nuevos modos de dolencia intentan violar los oscuros tratados sagrados
Piensan atravesar las antiguas distancias abstractas que construyeron el tiempo
y la nada. Pretenden acechar nuestro mundo disperso y lleno de cotidianidad.
La muerte ha disuelto su reino en el espacio dormido, ansía ser parte de nosotros.
La profecía dice que un día la muerte no vendrá a llevarnos, sino que la muerte
vendrá a nuestro encuentro se incorporará por la garganta sensorial de los ojos
suspendida en la geometría minimal oculta en los gestos informes de la nada.