murdock
Poeta adicto al portal
Estaba en la habitación…
vieja húmeda de muebles de anticuario,
sentada sobre el viejo sillón
una hoja amarillezca maltratada
lleva en tinta y sangre un manchón.
Al final del pasillo
es fúnebre la sensación
de esa sombra que parece
observarte desde la habitación.
Las grietas de los muros
el crujir de las maderas
y la humedad del tapiz marrón
te hacen respirar la desolación
un teléfono suena
descolgado sobre el mesón;
el tono de espera
solo llena el apartamento de tensión.
Cuando al fin la miro a ella
con una jeringa, tabaco y ron
en la sillita del balcón…
Mojada por la lluvia
y caliente por el sol
lleva agua en su sombrero
y anturios nuevos en el tacón
vieja húmeda de muebles de anticuario,
sentada sobre el viejo sillón
una hoja amarillezca maltratada
lleva en tinta y sangre un manchón.
Al final del pasillo
es fúnebre la sensación
de esa sombra que parece
observarte desde la habitación.
Las grietas de los muros
el crujir de las maderas
y la humedad del tapiz marrón
te hacen respirar la desolación
un teléfono suena
descolgado sobre el mesón;
el tono de espera
solo llena el apartamento de tensión.
Cuando al fin la miro a ella
con una jeringa, tabaco y ron
en la sillita del balcón…
Mojada por la lluvia
y caliente por el sol
lleva agua en su sombrero
y anturios nuevos en el tacón
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