Chiflada
Poeta recién llegado
Acostadobajo un árbol,
tapo mi cara con el brazo
para evitar la luz que pasa entre las hojas,
mientras escucho el río
que está a unos metros con caída hacia abajo.
Me escapo del ruido de la cuidad
para despejar mi mente y respirar aire puro,
para sentirme bien conmigo mismo.
Al rato,
se acercan varios cantores
a posarse al árbol,
decido escucharlos tranquilo,
y me doy cuenta que suena
como una orquesta natural.
El sentir del río,
como el agua choca con las piedras,
las cotorras con su canto
de distintas melodías,
la corriente de viento
contra las verdes hojas;
y todo ese cálido, tranquilo silencio
que brota del lugar.
tapo mi cara con el brazo
para evitar la luz que pasa entre las hojas,
mientras escucho el río
que está a unos metros con caída hacia abajo.
Me escapo del ruido de la cuidad
para despejar mi mente y respirar aire puro,
para sentirme bien conmigo mismo.
Al rato,
se acercan varios cantores
a posarse al árbol,
decido escucharlos tranquilo,
y me doy cuenta que suena
como una orquesta natural.
El sentir del río,
como el agua choca con las piedras,
las cotorras con su canto
de distintas melodías,
la corriente de viento
contra las verdes hojas;
y todo ese cálido, tranquilo silencio
que brota del lugar.