Las vacas duermen la siesta
paciendo sobre el aceitunado prado
Al sol del verano entre las nubes
que alumbra la lumbre
que como oro reluce su cuero
y calienta su leche
Por el norte amenazante
se acercan nubes negras
que descienden por las cumbres
Cubriendolas con un manto grisaceo
Que las empapa como sudor
descendiendo por sus laderas
El gigante rey no les deja avanzar
y las detiene con fuerza
Como humo se acumula
hasta no divisar su silueta
Por el sur un suave celofán asciende
como queriendo agarrar
su otra mano
Extiende su colonia en aerosol
expulsandola con mesura
con un spray inmenso
El calor quema las piernas cubiertas
de petróleo industrializado
Tumbada viendo esa escena magnifica
La lucha entre titanes
Cuando parece vencer
los rayos con su ardodosa vivacidad
ante el dragón que se alarga
Vuelvo mi cabeza para descubrir mi piel
quitandome mi vestinenta que quema
Veo que me alcanza la ola de agua
tan fina que me refresca
Es el momento mas dulce sentido
que los dos dioses me sirvan
El sol con su estremecedor fuego
y el agua con su roce suave
Que me acaricia con total ternura
en mi entrega
Construyendo un momento magico
Siento el beso del norte y el sur
invadiendo al señor
al que ocultan entre tinieblas
Mi cuerpo sensitivamente
se ha maravillado de este instante
fogoso e intenso
Que he dusfrutado con la inoocencia
e ilusión de una niña
que se siente hormiga
ante su magestuosa presencia
En el techo del mundo
entre triangulos perfectos
a los que venero
por ser los creadores de este mundo
que sostienen con orgullo
desde el comienzo de su movimiento
Cuanto habrán visto
en el correr del tiempo
En este mismo lugar del valle
en que me asiento
El ciclo natural del amor
y la lucha sin cuartel de los elementos
Que excepcional resplandor natural
sentir tal encuentro
El beso perfecto de la belleza terrenal
El sol prepotente vencido
por la envolvente
y tupida manta
que refresca la tarde
La niebla no deja ver mi pisar
ni las huellas dejadas atrás
y las pendientes hacia el vacio
hacen mis pasos inciertos
Soy un ciego en la inmensidad del cielo
No veo pero huelo el aire fresco
La alfombra verde morbida
con su perfume guía mis pies
Reverencio por obligación
la dictadura de lo sobrenatural
en lo colosal de la naturaleza
Dónde el día y la noche
confunde mis sentidos
Al fusionarse con mi piel
la suave brisa del viento
Que me transporta a las raices
internas del grito sonoro
de mi nacimiento
15/07/2920
©Dikia
paciendo sobre el aceitunado prado
Al sol del verano entre las nubes
que alumbra la lumbre
que como oro reluce su cuero
y calienta su leche
Por el norte amenazante
se acercan nubes negras
que descienden por las cumbres
Cubriendolas con un manto grisaceo
Que las empapa como sudor
descendiendo por sus laderas
El gigante rey no les deja avanzar
y las detiene con fuerza
Como humo se acumula
hasta no divisar su silueta
Por el sur un suave celofán asciende
como queriendo agarrar
su otra mano
Extiende su colonia en aerosol
expulsandola con mesura
con un spray inmenso
El calor quema las piernas cubiertas
de petróleo industrializado
Tumbada viendo esa escena magnifica
La lucha entre titanes
Cuando parece vencer
los rayos con su ardodosa vivacidad
ante el dragón que se alarga
Vuelvo mi cabeza para descubrir mi piel
quitandome mi vestinenta que quema
Veo que me alcanza la ola de agua
tan fina que me refresca
Es el momento mas dulce sentido
que los dos dioses me sirvan
El sol con su estremecedor fuego
y el agua con su roce suave
Que me acaricia con total ternura
en mi entrega
Construyendo un momento magico
Siento el beso del norte y el sur
invadiendo al señor
al que ocultan entre tinieblas
Mi cuerpo sensitivamente
se ha maravillado de este instante
fogoso e intenso
Que he dusfrutado con la inoocencia
e ilusión de una niña
que se siente hormiga
ante su magestuosa presencia
En el techo del mundo
entre triangulos perfectos
a los que venero
por ser los creadores de este mundo
que sostienen con orgullo
desde el comienzo de su movimiento
Cuanto habrán visto
en el correr del tiempo
En este mismo lugar del valle
en que me asiento
El ciclo natural del amor
y la lucha sin cuartel de los elementos
Que excepcional resplandor natural
sentir tal encuentro
El beso perfecto de la belleza terrenal
El sol prepotente vencido
por la envolvente
y tupida manta
que refresca la tarde
La niebla no deja ver mi pisar
ni las huellas dejadas atrás
y las pendientes hacia el vacio
hacen mis pasos inciertos
Soy un ciego en la inmensidad del cielo
No veo pero huelo el aire fresco
La alfombra verde morbida
con su perfume guía mis pies
Reverencio por obligación
la dictadura de lo sobrenatural
en lo colosal de la naturaleza
Dónde el día y la noche
confunde mis sentidos
Al fusionarse con mi piel
la suave brisa del viento
Que me transporta a las raices
internas del grito sonoro
de mi nacimiento
15/07/2920
©Dikia
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