Movimientos tan equilibradamente marcados, siluetas tan obedientes a algo a lo que el hombre es ajeno. Describen sendas sin algún camino a seguir.
Sentir una existencia restringida por las mentiras que lo hacen a uno tan viril, pero que con sus formas sólo dicen verdades de lo que la verdad es.
No he vivído alguna tristeza mas grande que la de hacerme creer a mi mismo que vivo una felicidad de la que no soy dueño, ella es la que me dicta, ella es la que me hace.
Siento que he vivido algo que no alcanzo; esa experiencia que esta ligada a lo que la moral dice, y reprimiendo recuerdos como si fueran materia sobre la que uno decide.
Colores, sonidos armoniosos, son innatos en uno, uno no decide, uno no tiene, uno es, y con el ser solo compone una existencia, la cual culminará no con el no ser, sino con finalizar una obra de tanto momento convertido en sueño.
Un sueño que luego de la muerte albergará en la permanencia infinita, que resplandeciendo frente a los ojos de un joven que regala su vida a la esperanza, lograrán hacer sentir un momento sin pensar en el recuerdo que ese momento genere en la experiencia posterior.
Si el tratar de comprender movimientos sensuales con un ojo racional, convierte a la emoción en lógica, solo surgen críticas y juicios, buscando un motivo a algo que no busca desenlace en una solución beneficiosa para una de las partes. ¿Dónde está la solución a algo que creará rencores de igual tamaño desde las dos partes?, no hay solución redactada en crítica ni en saber; la solución alberga en el sentir sin saber.
Sentir una existencia restringida por las mentiras que lo hacen a uno tan viril, pero que con sus formas sólo dicen verdades de lo que la verdad es.
No he vivído alguna tristeza mas grande que la de hacerme creer a mi mismo que vivo una felicidad de la que no soy dueño, ella es la que me dicta, ella es la que me hace.
Siento que he vivido algo que no alcanzo; esa experiencia que esta ligada a lo que la moral dice, y reprimiendo recuerdos como si fueran materia sobre la que uno decide.
Colores, sonidos armoniosos, son innatos en uno, uno no decide, uno no tiene, uno es, y con el ser solo compone una existencia, la cual culminará no con el no ser, sino con finalizar una obra de tanto momento convertido en sueño.
Un sueño que luego de la muerte albergará en la permanencia infinita, que resplandeciendo frente a los ojos de un joven que regala su vida a la esperanza, lograrán hacer sentir un momento sin pensar en el recuerdo que ese momento genere en la experiencia posterior.
Si el tratar de comprender movimientos sensuales con un ojo racional, convierte a la emoción en lógica, solo surgen críticas y juicios, buscando un motivo a algo que no busca desenlace en una solución beneficiosa para una de las partes. ¿Dónde está la solución a algo que creará rencores de igual tamaño desde las dos partes?, no hay solución redactada en crítica ni en saber; la solución alberga en el sentir sin saber.