Nommo
Poeta veterano en el portal
Te alejaste de mi presencia.
Mi presencia vigorosa y masculina.
Marítima y montañera. Mediterránea y alpina.
Te fuiste al quinto pinto, donde Cristo dio las tres voces.
Encontraste al burro, que da coces. Es asno salvaje, y no perdona.
Lo domesticas. Platero y tú, como Juan Ramón Jiménez, o Miguel de Cervantes.
Rocinante y don Quijote. Y el jumento de Sancho Panza.
Y me parece muy bien que juegues a ser Aldonza Lorenzo,
gobernante de una ínsula, en las Baleares.
Pero necesito que puebles mis adentros, en la capital de España, que es la Villa y Corte.
Está un poco más al Norte que la región de Andalucía.
Pero no me hagas mucho caso, porque me gusta el queso fundido, en porciones.
Yo hago ensaladas que son conjuros. Soy amor brujo.
Tomate, queso de cabra, lechuga fresca y salmón ahumado.
No sé qué te sedujo, para irte con Alonso Quijano.
Pero no voy a estar mano sobre mano, aquí, en el Palacio de la Zarzuela.
Ya sabes que Letizia y yo honramos a todos los abuelos.
Somos potentes, prodigiosos...
Somos sutiles.
A nosotros vienen miles de niños pobres. Miles.
Mi presencia vigorosa y masculina.
Marítima y montañera. Mediterránea y alpina.
Te fuiste al quinto pinto, donde Cristo dio las tres voces.
Encontraste al burro, que da coces. Es asno salvaje, y no perdona.
Lo domesticas. Platero y tú, como Juan Ramón Jiménez, o Miguel de Cervantes.
Rocinante y don Quijote. Y el jumento de Sancho Panza.
Y me parece muy bien que juegues a ser Aldonza Lorenzo,
gobernante de una ínsula, en las Baleares.
Pero necesito que puebles mis adentros, en la capital de España, que es la Villa y Corte.
Está un poco más al Norte que la región de Andalucía.
Pero no me hagas mucho caso, porque me gusta el queso fundido, en porciones.
Yo hago ensaladas que son conjuros. Soy amor brujo.
Tomate, queso de cabra, lechuga fresca y salmón ahumado.
No sé qué te sedujo, para irte con Alonso Quijano.
Pero no voy a estar mano sobre mano, aquí, en el Palacio de la Zarzuela.
Ya sabes que Letizia y yo honramos a todos los abuelos.
Somos potentes, prodigiosos...
Somos sutiles.
A nosotros vienen miles de niños pobres. Miles.
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