Viento de américa
Poeta adicto al portal
Lunes.
Querido diario, hoy la vi.
Venía con sus ojos de miel quemada
y la luna cayéndole en la piel.
Ojos semejantes a la noche
en su quehacer de coqueteo.
No resistí los abundantes "te amo" de su mirar.
Martes.
Querido diario,
el agua bendita de su boca
selló mis labios.
Las palabras, fieles a mi garganta,
se negaron a llegar a sus oídos.
El viento de la mañana se llevó el sonido de sus pasos.
Viernes.
Querido diario,
hoy se cumplen tres días de no verla.
Las letras del poema que escribí para ella
se arrugan en la hoja empapada por la lluvia.
Sábado.
Querido diario,
ahora que no me escucha,
pero con temor tierno,
puedo decir:
gracias por los no cumpleaños,
por los días que no nos vimos,
por las palabras que no pronunciamos...
me hicieron amarla sin haberle tocado
ni un pétalo.
Querido diario, hoy la vi.
Venía con sus ojos de miel quemada
y la luna cayéndole en la piel.
Ojos semejantes a la noche
en su quehacer de coqueteo.
No resistí los abundantes "te amo" de su mirar.
Martes.
Querido diario,
el agua bendita de su boca
selló mis labios.
Las palabras, fieles a mi garganta,
se negaron a llegar a sus oídos.
El viento de la mañana se llevó el sonido de sus pasos.
Viernes.
Querido diario,
hoy se cumplen tres días de no verla.
Las letras del poema que escribí para ella
se arrugan en la hoja empapada por la lluvia.
Sábado.
Querido diario,
ahora que no me escucha,
pero con temor tierno,
puedo decir:
gracias por los no cumpleaños,
por los días que no nos vimos,
por las palabras que no pronunciamos...
me hicieron amarla sin haberle tocado
ni un pétalo.
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