Blas de Carmelo
Poeta recién llegado
Así yo me siento,
así me deprimo;
un sueño despierto,
me pierde al olvido.
Encierro los ojos
repito lo mismo
que un buitre leonado
volando en círculos.
Disfrazo mi vida
con actos vacíos,
duplico los días,
triplico el respiro,
atasco en el aire,
vomito un suspiro.
¿Qué hago? ¿Qué vivo?
¿Por qué me repito?
No sé de quién soy
ni me identifico.
Me miro, me miro,
no caigo que…río
mañana lo mismo;
del día me canso,
me agito al abismo.
Acaba la tarde,
tan solo un suspiro,
llegada la noche,
la Luna que admiro
el color cambiará,
el tono, el sentido.
Lo oscuro brillará
si ves el camino,
caminante recio,
vislumbra un atisbo,
tu vida es el precio,
repite el bautismo.
Reza que abroche
botón e hilo en lío;
¿sueño y derroche?
El pellizco con brío.
Abiertos los ojos,
mi mundo reedito,
de día, enojos,
de noche, besitos.
La luz monótona
me aburre el destino,
disfruto cual niño
negro el divertido.
así me deprimo;
un sueño despierto,
me pierde al olvido.
Encierro los ojos
repito lo mismo
que un buitre leonado
volando en círculos.
Disfrazo mi vida
con actos vacíos,
duplico los días,
triplico el respiro,
atasco en el aire,
vomito un suspiro.
¿Qué hago? ¿Qué vivo?
¿Por qué me repito?
No sé de quién soy
ni me identifico.
Me miro, me miro,
no caigo que…río
mañana lo mismo;
del día me canso,
me agito al abismo.
Acaba la tarde,
tan solo un suspiro,
llegada la noche,
la Luna que admiro
el color cambiará,
el tono, el sentido.
Lo oscuro brillará
si ves el camino,
caminante recio,
vislumbra un atisbo,
tu vida es el precio,
repite el bautismo.
Reza que abroche
botón e hilo en lío;
¿sueño y derroche?
El pellizco con brío.
Abiertos los ojos,
mi mundo reedito,
de día, enojos,
de noche, besitos.
La luz monótona
me aburre el destino,
disfruto cual niño
negro el divertido.