Monstruosa Creación Literaria

Valaraukar

Hoc est Simplicisimun
La piel
bajo la piel
de este
estúpido disfraz
se convierte
en llagas,
con la risa
de esos monstruos
famélicos,
que buscan
ciegos
a tientas
en la
obscuridad
de mi sangre,
los despojos
que dejen
los gusanos,
que engullen
mis pieles,
mis disfraces,
y remiendan
con mis ojos,
con mis dientes,
con mi boca
sus trajes
y felices,
con un
sombrero de
copa,
se pavonean,
se embellecen,
con un sombrero de copa

Con disfraces de
terror,
para asustar a
los niños,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo
bajo la cama
los gritos,
redondos,
metálicos,
bajo la cama,
mamá,
están aquí, y
bajo la cama
no existe,
yo estoy bajo
la cama,
y me hundo,
y los gritos,
tengo miedo mamá,
de estar
sobre la cama,
la obscuridad
se hace tan tibia
que protege,
mamá,
más que tú,
porque tú
no bastas,
no apareces
cuando me comen,
cuando me asustan,
sólo está ella,
implacable,
impenetrable,
la rasgo con mis
gritos,
que se ahogan
en su infinito
de blancura tan blanca
que la confundo
con negro,
es un blanco pastoso
tan pastoso
tan pastoso
tan

Mamá,
ella estuvo
tan quieta
cuando morí
por primera vez,
que por miedo
encendí la luz,
para ocultarme
en su negrura,
y comencé,
despacito,
despacito,
a sacarme el disfraz,
lo miraba en el
espejo,
y de él
saque otro disfraz,
igualito,
igualito al
anterior
igualito

Otra vez
camino
con estos disfraces,
sobre otros disfraces,
sobre otros disfraces,
y mis manos,
torpes,
quiebran las jarras
donde estaban tus
cenizas,
que no son
tuyas,
porque eran mías,
mis manos,
que no pueden
ser mías,
por que yo estoy dentro de las jarras,
ahogándome,
con mis propias
cenizas,
para burlar a los
gusanos,
para burlar a los
monstruos,
monstruos,
monstruos,
monstruos
que me maldicen,
monstruos
que me odian,
y que de mi tumba
roban la tierra,
dejándola entre
sus uñas,
para hacerlas
eternas,
por que yo las
hago eternas,
desde mis llagas,
que se multiplican
en los cuerpos
putrefactos
de los monstruos
que se ponen
amarillos,
porque tienen
hambre
de mí,
aunque
yo sea
sólo las cenizas
en una jarra vieja
que se quiebra,
al caer de las manos
torpes,
de un hombre
que de tantos
disfraces
que se puso,
para huir de sus
monstruos,
se convirtió
en su más
monstruosa
creación
literaria


 
Última edición:
La piel
bajo la piel
de este
estúpido disfraz
se convierte
en llagas,
con la risa
de esos monstruos
famélicos,
que buscan
ciegos
a tientas
en la
obscuridad
de mi sangre,
los despojos
que dejen
los gusanos,
que engullen
mis pieles,
mis disfraces,
y remiendan
con mis ojos,
con mis dientes,
con mi boca
sus trajes
y felices,
con un
sombrero de
copa,
se pavonean,
se embellecen,
con un sombrero de copa

Con disfraces de
terror,
para asustar a
los niños,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo
bajo la cama
los gritos,
redondos,
metálicos,
bajo la cama,
mamá,
están aquí, y
bajo la cama
no existe,
yo estoy bajo
la cama,
y me hundo,
y los gritos,
tengo miedo mamá,
de estar
sobre la cama,
la obscuridad
se hace tan tibia
que protege,
mamá,
más que tú,
porque tú
no bastas,
no apareces
cuando me comen,
cuando me asustan,
sólo está ella,
implacable,
impenetrable,
la rasgo con mis
gritos,
que se ahogan
en su infinito
de blancura tan blanca
que la confundo
con negro,
es un blanco pastoso
tan pastoso
tan pastoso
tan

Mamá,
ella estuvo
tan quieta
cuando morí
por primera vez,
que por miedo
encendí la luz,
para ocultarme
en su negrura,
y comencé,
despacito,
despacito,
a sacarme el disfraz,
lo miraba en el
espejo,
y de él
saque otro disfraz,
igualito,
igualito al
anterior
igualito

Otra vez
camino
con estos disfraces,
sobre otros disfraces,
sobre otros disfraces,
y mis manos,
torpes,
quiebran las jarras
donde estaban tus
cenizas,
que no son
tuyas,
porque eran mías,
mis manos,
que no pueden
ser mías,
por que yo estoy dentro de las jarras,
ahogándome,
con mis propias
cenizas,
para burlar a los
gusanos,
para burlar a los
monstruos,
monstruos,
monstruos,
monstruos
que me maldicen,
monstruos
que me odian,
y que de mi tumba
roban la tierra,
dejándola entre
sus uñas,
para hacerlas
eternas,
por que yo las
hago eternas,
desde mis llagas,
que se multiplican
en los cuerpos
putrefactos
de los monstruos
que se ponen
amarillos,
porque tienen
hambre
de mí,
aunque
yo sea
sólo las cenizas
en una jarra vieja
que se quiebra,
al caer de las manos
torpes,
de un hombre
que de tantos
disfraces
que se puso,
para huir de sus
monstruos,
se convirtió
en su más
monstruosa
creación
literaria


Hola con tantos gritos, hasta me dió miedo... pobre pequeño que habrá debajo de la cama? Excelente logras trnsmitir ese sentir monstruoso.. grato leerte Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Leyendo tu poema he pensado en los árboles y en la pasta de papel. También me han venido a la mente esos mensajes que aparecen en los billetes electrónicos y que aconsejan meditar sobre si es absolutamente necesario imprimir un ejemplar o si es mejor guardarlos en el teléfono móvil. Tu poema me ha hecho reflexionar sobre las fronteras entre la prosa y el verso, sobre la idiosincrasia de los italianos (tan conservadores en sus roles de género a la hora del cortejo, tan hacendosos para las labores domésticas y el uso de cosméticos). Tu poema me ha hecho reflexionar sobre muchas cosas. Ha sido un placer pasar por su verticalidad. Luis
 
La piel​

bajo la piel
de este
estúpido disfraz
se convierte
en llagas,
con la risa
de esos monstruos
famélicos,
que buscan
ciegos
a tientas
en la
obscuridad
de mi sangre,
los despojos
que dejen
los gusanos,
que engullen
mis pieles,
mis disfraces,
y remiendan
con mis ojos,
con mis dientes,
con mi boca
sus trajes
y felices,
con un
sombrero de
copa,
se pavonean,
se embellecen,
con un sombrero de copa


Con disfraces de
terror,
para asustar a
los niños,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo
bajo la cama
los gritos,
redondos,
metálicos,
bajo la cama,
mamá,
están aquí, y
bajo la cama
no existe,
yo estoy bajo
la cama,
y me hundo,
y los gritos,
tengo miedo mamá,
de estar
sobre la cama,
la obscuridad
se hace tan tibia
que protege,
mamá,
más que tú,
porque tú
no bastas,
no apareces
cuando me comen,
cuando me asustan,
sólo está ella,
implacable,
impenetrable,
la rasgo con mis
gritos,
que se ahogan
en su infinito
de blancura tan blanca
que la confundo
con negro,
es un blanco pastoso
tan pastoso
tan pastoso
tan


Mamá,
ella estuvo
tan quieta
cuando morí
por primera vez,
que por miedo
encendí la luz,
para ocultarme
en su negrura,
y comencé,
despacito,
despacito,
a sacarme el disfraz,
lo miraba en el
espejo,
y de él
saque otro disfraz,
igualito,
igualito al
anterior
igualito


Otra vez
camino
con estos disfraces,
sobre otros disfraces,
sobre otros disfraces,
y mis manos,
torpes,
quiebran las jarras
donde estaban tus
cenizas,
que no son
tuyas,
porque eran mías,
mis manos,
que no pueden
ser mías,
por que yo estoy dentro de las jarras,
ahogándome,
con mis propias
cenizas,
para burlar a los
gusanos,
para burlar a los
monstruos,
monstruos,
monstruos,
monstruos
que me maldicen,
monstruos
que me odian,
y que de mi tumba
roban la tierra,
dejándola entre
sus uñas,
para hacerlas
eternas,
por que yo las
hago eternas,
desde mis llagas,
que se multiplican
en los cuerpos
putrefactos
de los monstruos
que se ponen
amarillos,
porque tienen
hambre
de mí,
aunque
yo sea
sólo las cenizas
en una jarra vieja
que se quiebra,
al caer de las manos
torpes,
de un hombre
que de tantos
disfraces
que se puso,
para huir de sus
monstruos,
se convirtió
en su más
monstruosa
creación
literaria




VALARAUKAR
Emocionantes y reflexivos versos,
la vida es un teatro en la que hay
que estar con el disfraz de la felicidad.

Un salud cordial.
 
Muchas gracias amiga, eso que se esconde bajo la cama, es derrotado fácilmente con el consejo que nos entregas cada vez que nos alegras pasando por nuestras letras, agradezco que pasaras por mis monstruos, un beso
Hola con tantos gritos, hasta me dió miedo... pobre pequeño que habrá debajo de la cama? Excelente logras trnsmitir ese sentir monstruoso.. grato leerte Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
agradezco profundamente que pasaras por mis monstruos, y que ellos, no pasaran desapercibidos ante tus ojos,
espero, nos encontremos en otras letras
Leyendo tu poema he pensado en los árboles y en la pasta de papel. También me han venido a la mente esos mensajes que aparecen en los billetes electrónicos y que aconsejan meditar sobre si es absolutamente necesario imprimir un ejemplar o si es mejor guardarlos en el teléfono móvil. Tu poema me ha hecho reflexionar sobre las fronteras entre la prosa y el verso, sobre la idiosincrasia de los italianos (tan conservadores en sus roles de género a la hora del cortejo, tan hacendosos para las labores domésticas y el uso de cosméticos). Tu poema me ha hecho reflexionar sobre muchas cosas. Ha sido un placer pasar por su verticalidad. Luis
 
amigo Guillermo
definitivamente , en esta simpática obra que representamos, la felicidad es el mejor de los disfraces, lástima que la mayor parte del tiempo, no nos fijamos que lo llevamos puesto,
Gracias por pasar por mis letras un abrazo
VALARAUKAR
Emocionantes y reflexivos versos,
la vida es un teatro en la que hay
que estar con el disfraz de la felicidad.

Un salud cordial.
 
POEMA RECOMENDADO


MUNDOPOESIA.COM




41.gif


CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM
 
genial, se ve una columna vertebral de algun serpenteante pensamiento que no pudo si no que convertirse en poesia, rapida,breves e intermetentes/repetitivos versos...genial tu poesia, abrazos hasta pronto
 
genial, se ve una columna vertebral de algun serpenteante pensamiento que no pudo si no que convertirse en poesia, rapida,breves e intermetentes/repetitivos versos...genial tu poesia, abrazos hasta pronto

Gracias amigo, que grato que mis monstruos te hayan gustado, gracias otra vez por tus palabras, ojala nos encontremos en otros versos
 
La piel
bajo la piel
de este
estúpido disfraz
se convierte
en llagas,
con la risa
de esos monstruos
famélicos,
que buscan
ciegos
a tientas
en la
obscuridad
de mi sangre,
los despojos
que dejen
los gusanos,
que engullen
mis pieles,
mis disfraces,
y remiendan
con mis ojos,
con mis dientes,
con mi boca
sus trajes
y felices,
con un
sombrero de
copa,
se pavonean,
se embellecen,
con un sombrero de copa

Con disfraces de
terror,
para asustar a
los niños,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo,
bajo la cama
los gritos,
mamá,
tengo miedo
bajo la cama
los gritos,
redondos,
metálicos,
bajo la cama,
mamá,
están aquí, y
bajo la cama
no existe,
yo estoy bajo
la cama,
y me hundo,
y los gritos,
tengo miedo mamá,
de estar
sobre la cama,
la obscuridad
se hace tan tibia
que protege,
mamá,
más que tú,
porque tú
no bastas,
no apareces
cuando me comen,
cuando me asustan,
sólo está ella,
implacable,
impenetrable,
la rasgo con mis
gritos,
que se ahogan
en su infinito
de blancura tan blanca
que la confundo
con negro,
es un blanco pastoso
tan pastoso
tan pastoso
tan

Mamá,
ella estuvo
tan quieta
cuando morí
por primera vez,
que por miedo
encendí la luz,
para ocultarme
en su negrura,
y comencé,
despacito,
despacito,
a sacarme el disfraz,
lo miraba en el
espejo,
y de él
saque otro disfraz,
igualito,
igualito al
anterior
igualito

Otra vez
camino
con estos disfraces,
sobre otros disfraces,
sobre otros disfraces,
y mis manos,
torpes,
quiebran las jarras
donde estaban tus
cenizas,
que no son
tuyas,
porque eran mías,
mis manos,
que no pueden
ser mías,
por que yo estoy dentro de las jarras,
ahogándome,
con mis propias
cenizas,
para burlar a los
gusanos,
para burlar a los
monstruos,
monstruos,
monstruos,
monstruos
que me maldicen,
monstruos
que me odian,
y que de mi tumba
roban la tierra,
dejándola entre
sus uñas,
para hacerlas
eternas,
por que yo las
hago eternas,
desde mis llagas,
que se multiplican
en los cuerpos
putrefactos
de los monstruos
que se ponen
amarillos,
porque tienen
hambre
de mí,
aunque
yo sea
sólo las cenizas
en una jarra vieja
que se quiebra,
al caer de las manos
torpes,
de un hombre
que de tantos
disfraces
que se puso,
para huir de sus
monstruos,
se convirtió
en su más
monstruosa
creación
literaria



Admirado Poeta y Amigo @Valaraukar :

Qué recorrido! Tan vertical, tan intenso... realmente esos monstruos cobran vida. Ha sido una tremenda lectura, intensa, que me ha fascinado y puesto a pensar, hasta la forma en que está expuesto el escrito. Muchas Gracias por compartir tu arte. Lo celebro. Te saludo afectuosa y te deseo hermosos días
 

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