Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se agitan los ladrones,
uno de ellos quiere que escriba
algún par de renglones
de una absurda poesía.
No llores por mí,
mujer de escote liviano,
mejor llora por ti
y los dos nos damos la mano.
Me han puesto en el centro
de este cruel intento de guerra,
con una llaga adentro
en el Monte Calavera.
Que se rifen mis abrigos,
no hace frío en este lugar,
tengo un millar de amigos
que no me van a olvidar.
Se rebelan los ladrones,
ya no tienen quien los quiera,
lloran tanto los corazones
en el Monte Calavera.
La noche más oscura
tiene un acuse de recibo,
mi displicencia y tu locura
compiten con lo que escribo.
uno de ellos quiere que escriba
algún par de renglones
de una absurda poesía.
No llores por mí,
mujer de escote liviano,
mejor llora por ti
y los dos nos damos la mano.
Me han puesto en el centro
de este cruel intento de guerra,
con una llaga adentro
en el Monte Calavera.
Que se rifen mis abrigos,
no hace frío en este lugar,
tengo un millar de amigos
que no me van a olvidar.
Se rebelan los ladrones,
ya no tienen quien los quiera,
lloran tanto los corazones
en el Monte Calavera.
La noche más oscura
tiene un acuse de recibo,
mi displicencia y tu locura
compiten con lo que escribo.