ignacio vedoya
Poeta recién llegado
lejano en el horizonte
el sabio roble añejado
aún yace ilusionado
a la espera de aquel monte
que en invierno lo ha dejado.
en sus ramas la nostalgia
florece de cara al sol
y en su mirada recuerda
la familia que partió
mientras la tarde moría
a manos de un leñador.
Aferrado a las raíces
dueñas de su dignidad,
irgue ante la soledad
desafiando sus matices
trepando a la inmensidad.
Busca allí entre las alturas
consuelo a su condición,
estira al cielo los brazos
anhelando a su señor
y aunque aplaste la distancia
su confianza es superior.
Ejemplar roble arrugado
quien por fe nunca murió,
desafiante a los pronósticos
de aquel que tanto sufrió,
hasta en invierno ha logrado
echar abundante flor.
Desde ya gracias por dejar su opinion, es la primera vez que publico, asi que toda critica es bienvenida
el sabio roble añejado
aún yace ilusionado
a la espera de aquel monte
que en invierno lo ha dejado.
en sus ramas la nostalgia
florece de cara al sol
y en su mirada recuerda
la familia que partió
mientras la tarde moría
a manos de un leñador.
Aferrado a las raíces
dueñas de su dignidad,
irgue ante la soledad
desafiando sus matices
trepando a la inmensidad.
Busca allí entre las alturas
consuelo a su condición,
estira al cielo los brazos
anhelando a su señor
y aunque aplaste la distancia
su confianza es superior.
Ejemplar roble arrugado
quien por fe nunca murió,
desafiante a los pronósticos
de aquel que tanto sufrió,
hasta en invierno ha logrado
echar abundante flor.
Desde ya gracias por dejar su opinion, es la primera vez que publico, asi que toda critica es bienvenida