Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Mordido amor
Si tú supieras lo que pienso, luego,
cuando entreviste, como un cielo acuño,
de esa luna arrancaste un dedo, pliego,
mordisco sobre el índice que es puño.
Por unas flores con espinas verdes
y en dos mitades del amor amargo,
solo pétalos son color que pierdes
y de tu boca nada, y sin embargo...
Lo que me muerde el corazón espero
con rescatar de su deseo hambriento
el mal que puede descender a cero.
No lo consigas, aunque en buen lamento,
ya desespera lo que grito, infiero,
ser huella de tus dientes sin tormento.
Si tú supieras lo que pienso, luego,
cuando entreviste, como un cielo acuño,
de esa luna arrancaste un dedo, pliego,
mordisco sobre el índice que es puño.
Por unas flores con espinas verdes
y en dos mitades del amor amargo,
solo pétalos son color que pierdes
y de tu boca nada, y sin embargo...
Lo que me muerde el corazón espero
con rescatar de su deseo hambriento
el mal que puede descender a cero.
No lo consigas, aunque en buen lamento,
ya desespera lo que grito, infiero,
ser huella de tus dientes sin tormento.