danie
solo un pensamiento...
En mi tierra sembraste las flores de un ocaso,
el canto de las aves, los sueños con abriles,
los deseos carmines, los frutos del Parnaso,
los ángeles del cielo con sus mimos sutiles.
Me trajiste un oasis que calma mi desierto,
la pleamar que refresca mis costas de la arena
con su néctar de ondina como un dulce concierto,
con su música suave sosegando la pena.
Morella, tierna niña, pintaste una sonrisa
en mis noches en vela, en mis vacías horas
que pensaban en cómo suicidarse con prisa
sin saber del sabor de tu piel con sus floras.
Así, Morella, pienso en tus francos rincones
de sugerentes curvas dispersas en la cama
como grandes tesoros guardados en arcones
que me alivian el peso de la vida y su drama.
el canto de las aves, los sueños con abriles,
los deseos carmines, los frutos del Parnaso,
los ángeles del cielo con sus mimos sutiles.
Me trajiste un oasis que calma mi desierto,
la pleamar que refresca mis costas de la arena
con su néctar de ondina como un dulce concierto,
con su música suave sosegando la pena.
Morella, tierna niña, pintaste una sonrisa
en mis noches en vela, en mis vacías horas
que pensaban en cómo suicidarse con prisa
sin saber del sabor de tu piel con sus floras.
Así, Morella, pienso en tus francos rincones
de sugerentes curvas dispersas en la cama
como grandes tesoros guardados en arcones
que me alivian el peso de la vida y su drama.
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