marquelo
Negrito villero
Imagina que tu muerte es un estado gaseoso
Imagina que llevas pegado al hombro
un pedazo de sombra que decide ser costra
escondiendo bajo su capa arácnida
toda esa biografía de guerra que llevas sobre la espalda
sintiéndo aún ese dulzor agrio que tienen las maldiciones
que salieron en carnaval de tu boca
y una tranquilidad de pus hará marea de amante enloquecido.
Un escarceo amante te enamorará a seguir siendo
el asesino de tu propia muerte
de tu viejo remordimiento
y el cielo sigue tintineando sobre las piedras
los pedazos lumínicos de tu espejo El degradante canto de tus partes
abrazando desde tu nacimiento todos tus huecos todos tus huevos
preparando tu peso para que tu muerte pueda sentarse a cenarte en silencio
como un dios que te hizo para disfrutar matándote.
El cielo se convierte en trueno un dia en la semana
y de pronto
un ojo logra escapar de una fonda de vacío
y logra escalar más allá de la cabeza
pero
bajo tus pies el día ya no alborea.
Imagina que llevas pegado al hombro
un pedazo de sombra que decide ser costra
escondiendo bajo su capa arácnida
toda esa biografía de guerra que llevas sobre la espalda
sintiéndo aún ese dulzor agrio que tienen las maldiciones
que salieron en carnaval de tu boca
y una tranquilidad de pus hará marea de amante enloquecido.
Un escarceo amante te enamorará a seguir siendo
el asesino de tu propia muerte
de tu viejo remordimiento
y el cielo sigue tintineando sobre las piedras
los pedazos lumínicos de tu espejo El degradante canto de tus partes
abrazando desde tu nacimiento todos tus huecos todos tus huevos
preparando tu peso para que tu muerte pueda sentarse a cenarte en silencio
como un dios que te hizo para disfrutar matándote.
El cielo se convierte en trueno un dia en la semana
y de pronto
un ojo logra escapar de una fonda de vacío
y logra escalar más allá de la cabeza
pero
bajo tus pies el día ya no alborea.
Última edición: