hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por las laderas de los montes del odio
se desbarrancan las esperanzas últimas
mueren a plazo los sueños rotos
el Sol se apaga ya sin la excusa
de iluminar mi postrer sonrisa
la que asomó el funesto día
en el que dijiste que te perdía.
Llega la noche, como emboscada
salta a mi cuello sin miramientos
y desde el fondo de mis entrañas
ríen a coro, de mi desgracia,
malvados dioses, a los que ignoro.
Se acaba el juego, ya me fue dada
la última carta, carta marcada
que me condena a vivir de recuerdos
o a morir de olvidos
¡la misma mierda!
se desbarrancan las esperanzas últimas
mueren a plazo los sueños rotos
el Sol se apaga ya sin la excusa
de iluminar mi postrer sonrisa
la que asomó el funesto día
en el que dijiste que te perdía.
Llega la noche, como emboscada
salta a mi cuello sin miramientos
y desde el fondo de mis entrañas
ríen a coro, de mi desgracia,
malvados dioses, a los que ignoro.
Se acaba el juego, ya me fue dada
la última carta, carta marcada
que me condena a vivir de recuerdos
o a morir de olvidos
¡la misma mierda!