BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Moriría
si el capullo nostálgico
hoy
no abriera sus pétalos
espolvorea sobre mí
tu llanto de raíz hermética
donde se mezclan lo que he sido
lo que no soy
y lo que probablemente no sea
pero olvidemos el llanto
suspendido de su rama enigmática
creemos en el cielo
así en la luna como en la tierra
nuestra bella mente
abre sus huecos para dosificar
su ira
me muero de repente
sin aturdimiento
honro su presencia
la voz perpleja
la mano ajena
el propio despertar entre mesetas
de abedules
y pinares enardecidos.
Pero vivo
y veo
las malezas lo oculto de la materia
el rastro imposible la psique
la silueta de la carretera sentenciada
y veo más
llantos de niño
hermoso gimoteo
de pez en su cuna
de hombre carismático o lobo
lo que me gustaría
es atravesar el polo
de hondura en hondura
cayendo a lo más bajo
palpitando de pulpa en todo
la creencia insomne
lo que adquiere símbolo
y penetro raíces sin cadencia
con igual crueldad
no, no quiero ser
el mismo no.
Mi lágrima
de agria leche
o de cebolla
o de amianto
vulnera el ambiente
hasta que las congelaciones
posteriores
anteceden los hombros
el lastimado orgullo insaciable
te quiero
como quiero mi locura
diaria y cotidiana
bebo de paisajes
no de fuentes
no de imágenes
ni de cristalinas aguas
como sol que funde un rayo
o en las calcinadas piritas
en los cuarzos alucinados
de donde te sumergió el cielo.
©
si el capullo nostálgico
hoy
no abriera sus pétalos
espolvorea sobre mí
tu llanto de raíz hermética
donde se mezclan lo que he sido
lo que no soy
y lo que probablemente no sea
pero olvidemos el llanto
suspendido de su rama enigmática
creemos en el cielo
así en la luna como en la tierra
nuestra bella mente
abre sus huecos para dosificar
su ira
me muero de repente
sin aturdimiento
honro su presencia
la voz perpleja
la mano ajena
el propio despertar entre mesetas
de abedules
y pinares enardecidos.
Pero vivo
y veo
las malezas lo oculto de la materia
el rastro imposible la psique
la silueta de la carretera sentenciada
y veo más
llantos de niño
hermoso gimoteo
de pez en su cuna
de hombre carismático o lobo
lo que me gustaría
es atravesar el polo
de hondura en hondura
cayendo a lo más bajo
palpitando de pulpa en todo
la creencia insomne
lo que adquiere símbolo
y penetro raíces sin cadencia
con igual crueldad
no, no quiero ser
el mismo no.
Mi lágrima
de agria leche
o de cebolla
o de amianto
vulnera el ambiente
hasta que las congelaciones
posteriores
anteceden los hombros
el lastimado orgullo insaciable
te quiero
como quiero mi locura
diaria y cotidiana
bebo de paisajes
no de fuentes
no de imágenes
ni de cristalinas aguas
como sol que funde un rayo
o en las calcinadas piritas
en los cuarzos alucinados
de donde te sumergió el cielo.
©