Dertodesking
Poeta recién llegado
Mato al mosquito
que, desde la ventana,
entra en mi cuarto,
y
siento la soledad
de la noche
mientras me acuesto.
Pero realmente sé que no estoy solo:
el cadáver del insecto
sigue ahí, pegado a la pared
por su propia sangre.
Y esto, en cierta forma,
me satisface.
Supongo que
así es como se sienten
los asesinos
cuando las voces
de sus víctimas callan:
primero, una falsa sensación de soledad...
Luego, el furor de la victoria.
Y al final, cariño;
un apego casi paternal
con el cuerpo que se descompone
ante ellos.
que, desde la ventana,
entra en mi cuarto,
y
siento la soledad
de la noche
mientras me acuesto.
Pero realmente sé que no estoy solo:
el cadáver del insecto
sigue ahí, pegado a la pared
por su propia sangre.
Y esto, en cierta forma,
me satisface.
Supongo que
así es como se sienten
los asesinos
cuando las voces
de sus víctimas callan:
primero, una falsa sensación de soledad...
Luego, el furor de la victoria.
Y al final, cariño;
un apego casi paternal
con el cuerpo que se descompone
ante ellos.
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