Tú que saciaste con gozo,
este corazón lleno de tristeza,
tú que tuviste nobleza,
para enseñarme todo lo hermoso.
Hermosa flor, primaveral,
matizada de sutiles encantos,
no permitas caer en llanto,
si tu presencia a mí no viniera.
Deja que domine tu mansedumbre,
doblegado en ti, !cautivo!,
despojado de toda pesadumbre.
Este hombre que vio en ti el motivo
que alimente su ser y la costumbre
de decirte con amor..., ¡por ti vivo!
este corazón lleno de tristeza,
tú que tuviste nobleza,
para enseñarme todo lo hermoso.
Hermosa flor, primaveral,
matizada de sutiles encantos,
no permitas caer en llanto,
si tu presencia a mí no viniera.
Deja que domine tu mansedumbre,
doblegado en ti, !cautivo!,
despojado de toda pesadumbre.
Este hombre que vio en ti el motivo
que alimente su ser y la costumbre
de decirte con amor..., ¡por ti vivo!