ivoralgor
Poeta fiel al portal
[FONT="]Los besos se incendiaron en el pubis. La entonación del iris se enlazó con la sutil desventura de un suspiro agónico. Ella se filtró por los poros dejándome insomne en las vicisitudes de la creación de un abrazo incompleto. Palidecí agotado en el caudal de un río de gemidos y monosílabos imperativos. Descubrí con la boca enmarañada en su Monte Venus la versatilidad lingual delirante. Bastó la incidencia para amanecer postrado a su candente desnudez. La lluvia de sudores arrancó un trinar de pieles, entretejió un estigma de noches elípticas, cóncavas y convexas. La noche moría, junto conmigo, en un sueño que ella tuvo y jamás su boca pronunció.