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Muere el ocaso (Soneto)

lesmo

Poeta veterano en el portal
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.

 
Última edición:
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.

Como has acertado regalándonos esos aires de la ría tan perfectamente plasmados es te soneto. Muy bella inspiración.

En abrazo fuerte de

Alfonso
 
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.



Un acontecer que bien dibujas poeta en este marinero atardecer.
Hay un refrán que dice: Puesta de sol con ventana, buen día mañana...
Un placer acompañar tu obra.
Alegre paz.
Vidal
 
Un acontecer que bien dibujas poeta en este marinero atardecer.
Hay un refrán que dice: Puesta de sol con ventana, buen día mañana...
Un placer acompañar tu obra.
Alegre paz.
Vidal
El placer será siempre mío de recibirte en este espacio con tu letra y sello amable e inconfundible.
Muy agradecido por este nuevo amable paso.
Con mi abrazo fuerte, poeta.
 
La verdad Lesmo es que me parecía estar viendo ese bello ocaso que describes aquí tan poéticamente. No cabe duda que eres un gran poeta, amigo.

Un cordial saludo.
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.

 
La verdad Lesmo es que me parecía estar viendo ese bello ocaso que describes aquí tan poéticamente. No cabe duda que eres un gran poeta, amigo.

Un cordial saludo.
Son para mí un placer y un honor todas tus visitas, admirado amigo. Celebro mucho hayan sido de tu gusto estas letras. Ya quisiera yo rozar la sombra de los que vais por delante en este mundo.
Con mi agradecimiento y, desde la amistad, recibe un abrazo fuerte.
Salvador.
 
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.

Estoy confundido, ya no sé si escribes o pintas, Salvador, tus letras se convierten en preciosas y nítidas imágenes que deleitan la vista.
Recibe un admirado abrazo, poeta, amigo.
Javier.
 
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.



Pintas con versos el ocaso, con tan certeras pinceladas poéticas, que me dejas absorta contemplando tu paisaje en mi mente. Felicidades Salvador , porque tu inspiración no para y solo nos brindas belleza y virtud.
Un abrazo, poeta.
Isabel
 
Estoy confundido, ya no sé si escribes o pintas, Salvador, tus letras se convierten en preciosas y nítidas imágenes que deleitan la vista.
Recibe un admirado abrazo, poeta, amigo.
Javier.
Un gran placer, amigo poeta, el recibir este tan amable comentario de tu pluma. Por aquí esa parte del día en la que el sol se va ocultando tiene unas connotaciones especiales que me llegan a fascinar, pero imagino que donde tú vives también será espectacular.
Muchas gracias por la consideración con que tratas a mis letras, querido amigo.
Te mando un fortísimo abrazo.
Salvador
 
Pintas con versos el ocaso, con tan certeras pinceladas poéticas, que me dejas absorta contemplando tu paisaje en mi mente. Felicidades Salvador , porque tu inspiración no para y solo nos brindas belleza y virtud.
Un abrazo, poeta.
Isabel
Muchísimas gracias, amiga poeta Isabel, por tu visita siempre amable y este comentario con el que enriqueces mis letras.
Recibe tú mi agradecimiento junto a mi amistad sincera.
Salvador.
 
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.

Hermoso soneto donde plasmas tus sentimientos. grato leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
Precioso el lienzo que nos pintan tus versos, Lesmo. Me has recordado alguna caída del sol en la orilla de la playa agarrado a mi caña de pescar pero pendiente del ocaso, de ese beso salado que la luna le da al mar. Te felicito por tan buen soneto, poeta.

Un abrazo
Estimado amigo Rafael, siempre es un placer y un honor recibirte en mis letras en las que dejas siempre amabilísimos comentarios que agradezco enormemente. Es para mí un halago que hayan sido de tu gusto estos versos.
Desde la amistad y el agradecimiento, recibe un abrazo fuerte.
Salvador.
 
Última edición:
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.

A ti te gustarán los atardeceres. A mi tambien, pero lo que me encanta es este bello soneto.
Lo he disfrutado.
Un saludo, Lesmo
 
Con últimos fulgores este día
el sol declina tras el aguacero,
y un olor penetrante y marinero
se esparce por las costas de la ría.

La noche se resiste todavía
aunque haya aparecido algún lucero,
el puerto se despide del pesquero
que se pierde en profunda lejanía.

Y todo se recubre con la pena,
con triste soledad y cielo raso
y el mar está lamiendo en el rompiente.

Sanguíneos carmines del ocaso
en signo de una noche que se estrena
señalan a su muerte en occidente.

Ayyy Salva, qué bellos son los ocasos, el cielo conserva el calor del día en sus anaranjados cobrizos, y se anuncia ya la noche con otras luces diferentes, más apagadas y anunciando el sueño... pero tus versos estacionan la belleza del atardecer de manera delicada y bella, profundamente bella, rebuscando en el alma sus últimas sensaciones. Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos plenos de amistad y cariño, con mucha admiración....muááááćksss...
 
Ayyy Salva, qué bellos son los ocasos, el cielo conserva el calor del día en sus anaranjados cobrizos, y se anuncia ya la noche con otras luces diferentes, más apagadas y anunciando el sueño... pero tus versos estacionan la belleza del atardecer de manera delicada y bella, profundamente bella, rebuscando en el alma sus últimas sensaciones. Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos plenos de amistad y cariño, con mucha admiración....muááááćksss...
Pues, querida amiga, tú tienes en tu corazón todos los colores del día y con ellos pintas los bellísimos comentarios con que regalas que están plenos de tu ser poético.
Es difícil agradecer, estando a la altura de tu pluma.
Con mi cariño y gran admiración.
 

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