pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lo presentí en el silencio
de tus besos sin calor,
me lo decía la agonía
de esas caricias
que no tenían vida...
paralizada testigo
llena de miedo
no supe a mi amor
dar abrigo,
cómplice obligada
ingenua no grité
la última puñalada...
te lo advertí
caso omiso
hiciste a mi ruego,
rompiendo reglas
lo sagrado
lo convertiste en juego...
tarde es ¡ ha muerto!
ese amor que sentí
ya no late en mi pecho,
pides perdón
y tu llanto emana
como un día lo hizo el mío...
mi llanto se jubiló
junto al féretro del amor,
en funeral de desplantes
mi corazón vacío quedó,
también enterré
los perdones que no debí dar
y las promesas profanadas que dejaste atrás...
aléjate de mi
y deja que sea leve mi duelo ,
tu fantasmal presencia
amenaza a mi vuelo
¡quiero volar!
y conquistar
para mi el cielo,
te imploro
no hagas caso omiso
también a este ruego
y déjame descubrir
sólo para mi
un mundo nuevo.
Última edición: