alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
¿No sé, si estoy viva o, muerta?
No escucho los latidos de mi Corazón
Creo que ése día, morí junto contigo.
En cada verso y, poesía
que me regalaste...
Vivo y muero por sentirte…
Muero y vivo,
gracias al amor que nos dimos.
Pero más, creo que morí
Por qué mi corazón latía por ti
Y desde que te fuiste,
no escucho su latido
viva o muera, te seguiré amando.
<span style="font-family:comic sans ms;"><span style="color:#b22222;"><font size="4"><strong><em>[video=youtube;ovLbjuwXxH0]http://www.youtube.com/watch?v=ovLbjuwXxH0[/video]
Pétalos de caricias
-No es la pluma la que escribe es el alma-
caricia Perdida de Alfonsina Storni
Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos… En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará… rodará…
..................................
El viaje del peregrino
"y cuando llegue el día del último viaje..."
(A. machado)
Mi andar ha cesado,
se me ha roto el hechizo
de este largo sueño,
se apaga la antorcha
que encendió mi lámpara...
Lo andado,
andado está.
No soy ahora lo que era.
La luz del espíritu vacila
-más débil, más baja-.
Adiós: palabra que estremece
-se me caen las lágrimas-.
Adiós, pues: de mis fatigas
puedo descansar,
si las tuve.
-Salvador - Úbeda 17-04-2012-
-No es la pluma la que escribe es el alma-
caricia Perdida de Alfonsina Storni
Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos… En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará… rodará…
..................................
El viaje del peregrino
"y cuando llegue el día del último viaje..."
(A. machado)
Mi andar ha cesado,
se me ha roto el hechizo
de este largo sueño,
se apaga la antorcha
que encendió mi lámpara...
Lo andado,
andado está.
No soy ahora lo que era.
La luz del espíritu vacila
-más débil, más baja-.
Adiós: palabra que estremece
-se me caen las lágrimas-.
Adiós, pues: de mis fatigas
puedo descansar,
si las tuve.
-Salvador - Úbeda 17-04-2012-
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