daniel amaya
Poeta fiel al portal
Un leopardo ardiente en el cielo,
un águila adelantando al viento,
luz ciega,
energía en el silencio,
confuso intangible,
silencio nuestro,
vas cruzando el río de los sueños,
te adelantaste hacia a lo desconocido
sobre balsas sin retorno,
en tus manos acaparas la mitad de mí,
se reúne una estrella
en las escaleras que suben y bajan,
techos de rosas blancas y trajes de lirio negro.
La muerte entra a la fiesta con máscaras,
una de olor a flor y otra con olor a tristeza,
de color a lágrimas, de color a silencio,
no capto la esencia mía
ni de las cosas,
he muerto también,
el frío es eterno,
parte de mi ha viajado contigo en una balsa,
hacia los vientos que vigilan la nada,
aves que vuelan de adentro
con un hacha en el pico,
plumas negras que visten el alma
como polvo en ojos viejos .
Arrancan los vehículos con ataúdes,
los insectos con ataúdes,
las aves con ataúdes
y en sus pechos un corazón carbonizado,
he muerto desde adentro
y mi alma desayuna órganos congelados,
La muerte es un plan en el destino,
una marcha de agonía que desemboca
en los mares tormentosos,
entran espadas al corazón
y las serpientes de espinas se agasajan en el pecho,
la muerte es soledad,
un cigarro a medio fumar
y gargantas secas,
máscara de gas sin pulmones,
cesta sin huevos,
huevo sin nido y nido sin un árbol,
la muerte es soledad,
la tristeza es soledad...
Voces difuntas en cada rincón,
La muerte entra con traje de flor negra,
se presenta en silencio
como nubes sigilosas,
llora el alma
y sus lágrimas son de los mares que violentan el pecho
como un diluvio que levanta techos,
¡oh sus alas rotas son de una mariposa que viste tu alma!
un invitado doliente de las noches,
tiempo incógnito hacia nuestro encuentro,
pero he muerto,
parte de lo que soy se esfumo con tus restos...
un águila adelantando al viento,
luz ciega,
energía en el silencio,
confuso intangible,
silencio nuestro,
vas cruzando el río de los sueños,
te adelantaste hacia a lo desconocido
sobre balsas sin retorno,
en tus manos acaparas la mitad de mí,
se reúne una estrella
en las escaleras que suben y bajan,
techos de rosas blancas y trajes de lirio negro.
La muerte entra a la fiesta con máscaras,
una de olor a flor y otra con olor a tristeza,
de color a lágrimas, de color a silencio,
no capto la esencia mía
ni de las cosas,
he muerto también,
el frío es eterno,
parte de mi ha viajado contigo en una balsa,
hacia los vientos que vigilan la nada,
aves que vuelan de adentro
con un hacha en el pico,
plumas negras que visten el alma
como polvo en ojos viejos .
Arrancan los vehículos con ataúdes,
los insectos con ataúdes,
las aves con ataúdes
y en sus pechos un corazón carbonizado,
he muerto desde adentro
y mi alma desayuna órganos congelados,
La muerte es un plan en el destino,
una marcha de agonía que desemboca
en los mares tormentosos,
entran espadas al corazón
y las serpientes de espinas se agasajan en el pecho,
la muerte es soledad,
un cigarro a medio fumar
y gargantas secas,
máscara de gas sin pulmones,
cesta sin huevos,
huevo sin nido y nido sin un árbol,
la muerte es soledad,
la tristeza es soledad...
Voces difuntas en cada rincón,
La muerte entra con traje de flor negra,
se presenta en silencio
como nubes sigilosas,
llora el alma
y sus lágrimas son de los mares que violentan el pecho
como un diluvio que levanta techos,
¡oh sus alas rotas son de una mariposa que viste tu alma!
un invitado doliente de las noches,
tiempo incógnito hacia nuestro encuentro,
pero he muerto,
parte de lo que soy se esfumo con tus restos...
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