Muerto en vida,
sé,
cada palabra.
Como una hoja seca,
golpeando ese vidrio
de cada ventana.
En una cripta yazgo,
temprano todavía,
no distingo ya la pesadumbre
de lo taciturno.
Las alas
han cavado su desgracia.
Nada tengo,
ni tendré.
La esquela tarda,
se demora,
¿por qué debo esperarla?
¿a qué tenerle miedo?.
sé,
cada palabra.
Como una hoja seca,
golpeando ese vidrio
de cada ventana.
En una cripta yazgo,
temprano todavía,
no distingo ya la pesadumbre
de lo taciturno.
Las alas
han cavado su desgracia.
Nada tengo,
ni tendré.
La esquela tarda,
se demora,
¿por qué debo esperarla?
¿a qué tenerle miedo?.