Esa voz dulce sonó,
proveniente del cielo,
cantada por coro de ángeles,
cantada con sutileza divina.
Y yo suplico:
"¡Ya, muéstrame la luz! "
Porque el vacío,
a mi alma hace estremecer
y el dolor
aún yace en lo mas profundo de mi ser.
Mientras tanto,
yo aquí,
muerto en vida.