Ricardo Llamosas
Poeta recién llegado
Y vaya con el muerto
endilgarme a mí, yo sea,
porque pueda tener mi aspecto
mismo cuerpo, misma jeta.
No seas iluso allegado
nada que ver conmigo,
esa es carne del pasado
yo, eterno sigo.
Perdurando en las memorias
de mis quehaceres en el mundo,
del silencio entre otras cosas
gestionado con orgullo.
También he sembrado el detalle,
muy a pesar del tiempo
quien se empeñaba en maltratarle
por que no le echaba de menos.
Y que ordinariez creerme difunto
por unas migajas de carne,
Ricardo bien vale el futuro
si el presente no le es rentable.
¡Ni una lágrima, ojo!
Verter sobre ese cadáver
ello solo son despojos
en los que no se encuentra nadie.
Yo me hallo en las piedras
la imaginación por los mares
el gran cielo como meta
y el alma por todas partes.
endilgarme a mí, yo sea,
porque pueda tener mi aspecto
mismo cuerpo, misma jeta.
No seas iluso allegado
nada que ver conmigo,
esa es carne del pasado
yo, eterno sigo.
Perdurando en las memorias
de mis quehaceres en el mundo,
del silencio entre otras cosas
gestionado con orgullo.
También he sembrado el detalle,
muy a pesar del tiempo
quien se empeñaba en maltratarle
por que no le echaba de menos.
Y que ordinariez creerme difunto
por unas migajas de carne,
Ricardo bien vale el futuro
si el presente no le es rentable.
¡Ni una lágrima, ojo!
Verter sobre ese cadáver
ello solo son despojos
en los que no se encuentra nadie.
Yo me hallo en las piedras
la imaginación por los mares
el gran cielo como meta
y el alma por todas partes.