viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tenemos muertos en los ojos
que entierran playas que entierran
con cada ola los pasos.
Pero no quedan alas,
no quedan luces,
no quedan gatos que salten
ni la verdad improbable
de que esto fuera amor.
Tenemos dedos y uñas
que no saben caricias,
y piel que muere sin saber
que otras pieles sonríen.
Pero no quedan veranos
ni miedo a perderte.
Sólo ranas bocazas,
sólo leones ardiendo
y la mentira probable
de que esto fuera amor.
Tenemos muertos en los ojos
que entierran playas que entierran
con cada ola los pasos
...y la noche se pudre.
que entierran playas que entierran
con cada ola los pasos.
Pero no quedan alas,
no quedan luces,
no quedan gatos que salten
ni la verdad improbable
de que esto fuera amor.
Tenemos dedos y uñas
que no saben caricias,
y piel que muere sin saber
que otras pieles sonríen.
Pero no quedan veranos
ni miedo a perderte.
Sólo ranas bocazas,
sólo leones ardiendo
y la mentira probable
de que esto fuera amor.
Tenemos muertos en los ojos
que entierran playas que entierran
con cada ola los pasos
...y la noche se pudre.