NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Cuando te acercas y preguntas qué ha pasado,
cuando te presentas, sin clemencia, otra vez frente a mis ojos,
se me van la voz y los pensamientos,
se me nubla ese mísero momento
y no recuerdo qué es lo que debo contestar.
Y sé que te parezco por demás voluble,
sé que piensas que no sé bien lo que quiero,
que haber decidido irme de tu vida
es tan sólo un arrebato
y un capricho bien logrado de algún tercero.
Yo contesto un inverosímil "nada"...
Cuando en realidad lo que me pasa es todo,
todo eso que involucra una gran tristeza,
la tristeza de quien pena solitaria
por haberse descubierto insuficiente
en la vida de quien tanto ama...
Y me doy la vuelta y me alejo;
y me llevo en las entrañas el dolor
de tus mentiras y de tus enredos,
de tu engaño disfrazado de posible amor.
Y camino en dirección contraria
a lo que yo creía era mi consuelo
y me pesan los pies como atados por anzuelos
al tomar distancia, por mi bien, lejos de ti.
Pero sé que has de insistir en saberlo
supongo entonces, te lo tengo que decir:
Siempre he sabido muy bien lo que quiero
y lo que quiero de verdad es a ti,
pero no por quererte debo permitir
que tú te burles de este amor que te tengo
y que mientras me mantienes cerca con migajas cual paloma
procurando otros amores andes siempre por ahí.
Tengo más valor que un juguete,
más valor y cosas que dar que un simple perro fiel
que se conforma con un poco de comida
casualmente cuando te acuerdas de él;
tengo más valor que un ornamento,
ese que cuando lo miras te conmueves
mientras en otros momentos, tus placeres,
buscas y encuentras en cualquier otra mujer.
La presencia, amor, es un regalo,
un regalo que nace de la voluntad,
y yo era feliz cuando estabas conmigo
pero ya te veo ahora con alguien más
compartiendo el tiempo que era nuestro,
el café, el helado, las sonrisas y quizás la intimidad,
y no voy a quedarme a esperar
el tiempo que te sobra de lo que te sobra
porque no es cuestión de tener que pedirte,
la presencia, amor, no se debe suplicar.
Un día yo sentí que era todo,
hoy me rompo al enterarme que soy nada.
No alcancé para clavarme en tu mirada,
fui en tu vida otra simple estrella fugaz.
Por favor, te suplico, ya no me busques
ni me pidas que te explique, está de más;
yo me alejo de tu vida por mi cuenta y en duelo,
porque tú ya no me necesitas,
porque quedarme me desbarata,
y por que no merecí esto jamás.
*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*
Fin del amor ambiguo.
Fin de un respiro.
NiñaSanctuary / Agosto 2016