BLASON
Poeta adicto al portal
MUJER DE INVIERNO
¡Oh mujer de invierno!
Que suspiras sobre las hojas en tu terreno
sobre aquel jardín frondoso y tan sereno,
escuchas murmullos de aquellos recuerdos
de una primavera bella, en tenues azulejos.
¡Oh mujer de invierno!
Que traspiras tu sudor con melancolía
que se deslizan pocas lágrimas por tus mejillas,
miras las fotos de tus mañanas coloridas
le das un beso al cielo donde los tuyos, ahí habitan.
¡Oh mujer de invierno!
Que vas cantando aquellas melodías primorosas
de tus primeros años en aquel colegio de monjas,
Donde tenias a las hermanitas en poca postura
por ir tras tus pasos, al escaparte del rosario.
¡Oh mujer de invierno!
Que le diste a la naturaleza tantos mimos y cuidados
por los regadíos, viveros y hermosos geranios,
por aquel árbol plantado al pie de tu escenario
por cuidar de aquel aire, el cual tu, vas respirando.
¡Oh mujer de invierno!
Mira que sentir celos de aquel varón que fue primero
que supo amarte y te lleno de cuidados bellos,
que fue el padre de tus hijos y abuelo de tus nietos
que fue tu amor hasta hace 20 años, eso es cierto.
¡Oh mujer de invierno!
Que tus almanaques son gloria y rapsodia divina
que es composición maravillosa tu vida misma,
aun con aquellos ausentes en la mesa y en tus cuitas
aun con tu cabello blanca que a nosotros, nos alivia.
¡Oh mujer de invierno!
Que dichoso es el tiempo que contigo anduvo
que te acompaño por tantas decenas de años tuyos,
se apagara tu respirar cuando nuestro padre lo indica
y tu seguirás pensando en tus recuerdos, en tu alegría.
BLASON
¡Oh mujer de invierno!
Que suspiras sobre las hojas en tu terreno
sobre aquel jardín frondoso y tan sereno,
escuchas murmullos de aquellos recuerdos
de una primavera bella, en tenues azulejos.
¡Oh mujer de invierno!
Que traspiras tu sudor con melancolía
que se deslizan pocas lágrimas por tus mejillas,
miras las fotos de tus mañanas coloridas
le das un beso al cielo donde los tuyos, ahí habitan.
¡Oh mujer de invierno!
Que vas cantando aquellas melodías primorosas
de tus primeros años en aquel colegio de monjas,
Donde tenias a las hermanitas en poca postura
por ir tras tus pasos, al escaparte del rosario.
¡Oh mujer de invierno!
Que le diste a la naturaleza tantos mimos y cuidados
por los regadíos, viveros y hermosos geranios,
por aquel árbol plantado al pie de tu escenario
por cuidar de aquel aire, el cual tu, vas respirando.
¡Oh mujer de invierno!
Mira que sentir celos de aquel varón que fue primero
que supo amarte y te lleno de cuidados bellos,
que fue el padre de tus hijos y abuelo de tus nietos
que fue tu amor hasta hace 20 años, eso es cierto.
¡Oh mujer de invierno!
Que tus almanaques son gloria y rapsodia divina
que es composición maravillosa tu vida misma,
aun con aquellos ausentes en la mesa y en tus cuitas
aun con tu cabello blanca que a nosotros, nos alivia.
¡Oh mujer de invierno!
Que dichoso es el tiempo que contigo anduvo
que te acompaño por tantas decenas de años tuyos,
se apagara tu respirar cuando nuestro padre lo indica
y tu seguirás pensando en tus recuerdos, en tu alegría.
BLASON