Emanuel de León
Poeta recién llegado
MUJER DESCONOCIDA
Perdido entre la elíptica del sueño,
entre sus follajes me pierdo.
Su figura danza en mis ojos,
cual rayo de luz alimenta mi mañana.
Mis ojos caen como agua que se desliza
en su piel canela,
mi alma ahora es un león hambriento
esperando el contacto de su piel a la mía.
Ella es tan bella como un cielo sereno,
como una paloma extendiendo sus alas,
como un ángel que se cubre con las nubes.
Y yo aquí desde mi ventana,
pidiendo al viento
que traiga consigo el perfume
de aquella bella mujer,
de aquella mujer desconocida.
Perdido entre la elíptica del sueño,
entre sus follajes me pierdo.
Su figura danza en mis ojos,
cual rayo de luz alimenta mi mañana.
Mis ojos caen como agua que se desliza
en su piel canela,
mi alma ahora es un león hambriento
esperando el contacto de su piel a la mía.
Ella es tan bella como un cielo sereno,
como una paloma extendiendo sus alas,
como un ángel que se cubre con las nubes.
Y yo aquí desde mi ventana,
pidiendo al viento
que traiga consigo el perfume
de aquella bella mujer,
de aquella mujer desconocida.
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