Salvatierra
Poeta recién llegado
Se cayó una mirada de tus ojos
y en tu boca brotó una sonrisa,
gorrión curioso y con prisa
adoro tu palpitar nervioso.
Te admiro callado y gustoso
en cada gesto y en cada paso,
y me sorprendo maravillado,
inmerso en tu divino rostro.
Te admiro gustoso y callado,
y descubro la sonrisa etérea
que me contagia y que como marea
borra las huellas de un mal pasado.
Rindo mi otoño a tu primavera
sin pensarlo y en este instante.
Gorrión, mujer, vuelo distante,
sé que eres tú el final de la espera,
y sé, eres el alba más brillante
que habrá de iluminar mi senda.
Última edición: