Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella perdía sus huellas en la playa,
fianza que se queda el mar de madrugada,
apenas se intuye si sonríe o llora
pues oculta su pelo, mirada y boca.
La luna llena que reina soberana
mientras bosteza se asoma a la baranda
y observa cómo dormitan las gaviotas
anidadas en la esquirla de la costa.
Entonces repara en aquella muchacha
que olvida sus pasos y no los amarra.
Codicia calzarlos y exige a las olas
que traigan su trazo a los pies de su sombra.
En la alcancía de su reflejo atracan
y el eco del rumbo le cosen con algas,
desde los centros del océano brota
su cuerpo tangible, ¡Selene "granDiosa"!
Mas llegando a la arena la excelsa dama
de inmensa tristeza se siente atrapada,
en el cielo otro astro ya espera la aurora
y en su alma mortal el tiempo se deshoja.
Ella perdió su eternidad en la playa...
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