jhon mario agamez castro
Poeta recién llegado
"Qué pena que seas ajena --En el silencio pensé."
Tus labios prohibidos incitándome
a escribir mis versos sobre tu piel,
a pintar mis deseos en tus palmas
y tus ojos tan intensos llamándome,
luego me invade la nostalgia
y entre mis brazos acostumbro desearte.
Tú, mujer prohibida
y yo con ansias por amarte.
Tú que te pones fría
si ante ti el corazón se me abre.
Ahora pretenderé el odio
para que no puedas lastimarme,
para imaginarte sin envidia ni celo
Cuando junto a el tengas que acostarte.
Pobre de mi alma ansiosa,
que vive buscando refugio en tu pecho,
pero en tu pecho no cabe mi alma
tus latidos ya tienen dueño;
Y ni siquiera piensas en amarla
Como mi alma, mas bien yo, te ama.
Tus labios prohibidos incitándome
a escribir mis versos sobre tu piel,
a pintar mis deseos en tus palmas
y tus ojos tan intensos llamándome,
luego me invade la nostalgia
y entre mis brazos acostumbro desearte.
Tú, mujer prohibida
y yo con ansias por amarte.
Tú que te pones fría
si ante ti el corazón se me abre.
Ahora pretenderé el odio
para que no puedas lastimarme,
para imaginarte sin envidia ni celo
Cuando junto a el tengas que acostarte.
Pobre de mi alma ansiosa,
que vive buscando refugio en tu pecho,
pero en tu pecho no cabe mi alma
tus latidos ya tienen dueño;
Y ni siquiera piensas en amarla
Como mi alma, mas bien yo, te ama.