ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
La mañana al portillo me arrima
como siempre en la hora primera
y allí estás entre esquina y vidriera
paño al cuello sin que ello te oprima.
¡Ay mujer de preciosa madera!
Impasible ante el cambio del clima
¿Qué nervio en tu índole anima
la ilusión con raíz en la espera?
Coraje y virtud no escatimas:
la ansiedad que al mortal consumiera
o a una duda fatal y certera
con verde vivo en follaje sublimas.
Mujer árbol te observo en la acera,
desea mi ser que no te subestima
que de aguardar el momento te exima
y el encuentro reavive tu hoguera....
como siempre en la hora primera
y allí estás entre esquina y vidriera
paño al cuello sin que ello te oprima.
¡Ay mujer de preciosa madera!
Impasible ante el cambio del clima
¿Qué nervio en tu índole anima
la ilusión con raíz en la espera?
Coraje y virtud no escatimas:
la ansiedad que al mortal consumiera
o a una duda fatal y certera
con verde vivo en follaje sublimas.
Mujer árbol te observo en la acera,
desea mi ser que no te subestima
que de aguardar el momento te exima
y el encuentro reavive tu hoguera....
Archivos adjuntos
Última edición: