Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
Eres la flor radiante de estos versos,
la brisa con derecho a la aureola,
tan libre que tus pétalos dispersos
se impulsan con la fuerza de la ola,
llevándote por dentro hacia adelante
de la profunda selva a la amapola.
Rayo contra la bestia difamante
eres con tu palabra poderosa
o en nana te transformas relajante.
Y eres ave que vuela cadenciosa
en campo abierto, sin fijar distancia,
buscando una utopía luminosa.
Tenaz como la espiga, circunstancia
que te hace imprescindible como el aire,
afrontas valladares con prestancia.
Comprometida, avientas el desaire
del ogro que reniega de tu historia
rompiendo su entrepierna con donaire,
dejándole tu firma en la memoria.
la brisa con derecho a la aureola,
tan libre que tus pétalos dispersos
se impulsan con la fuerza de la ola,
llevándote por dentro hacia adelante
de la profunda selva a la amapola.
Rayo contra la bestia difamante
eres con tu palabra poderosa
o en nana te transformas relajante.
Y eres ave que vuela cadenciosa
en campo abierto, sin fijar distancia,
buscando una utopía luminosa.
Tenaz como la espiga, circunstancia
que te hace imprescindible como el aire,
afrontas valladares con prestancia.
Comprometida, avientas el desaire
del ogro que reniega de tu historia
rompiendo su entrepierna con donaire,
dejándole tu firma en la memoria.