¡ Qué encantador ! Pareces un zorro de los dibujos animados, hablándole a una encina.
Y la encina sí que sabe...
Ya lo creo. ¡ Es tu abuela !
Bueno, no tanto, pero sí que se sobre-entiende, que tú existes.
Sobre todo, si tienes cuerpo...
Entonces, verde y con asas. Eres un espíritu libre, que decidió nacer y ser humano, en este planeta Tierra.