Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Sublime criatura de hermoso semblante,
Rociada de la más alta divinidad,
Esa que el mismo Dios envidia y teme,
Porque en ti están los rasgos del ser,
El universo debería hincarse ante ti...
No necesitaríamos un día para celebrarte,
Si no debería ser siempre,
Tu dadora de vida,
Mas no solo física si no del alma,
Bondadosa y noble,
Bella y sublime...
¿Acaso alcanzarán palabras para describirlo?
¿A quién si no a ti dedicaría mi arte?
Nacido del vientre de una madre,
Compañero de una hermana
Enamorado de una mujer,
Estas son simples palabras dichas por muchos,
Sin embargo demostradas por pocos,
Que no caigamos en la burla,
Que no dejemos nunca de admirarlas y respetarlas,
No en un único día... no seamos insensatos,
No nada más en cada caída,
O cuando deseemos sentirnos queridos,
Buscando caricias o besos, palabras de aliento...
Pero al pasar la nostalgia,
Volvemos a olvidarlas...
Dejando que nuestros bestiales actos las denigren,
Marchitándolas como rosas sin agua,
Vejando su existencia y mancillando su alma,
Que sirvan pues mis palabras,
No como un tributo,
No como un halago,
Si no como un llamado,
A estimar a nuestra mujer,
A amarla como nada,
Y respetarla hasta el final...
Como hijo,
Como padre,
Como hermano,
Como amante...
Sin Uds. no seriamos nada,
Por ello esta oda para ti,
Mujer amada y por siempre venerada...
Lord Vélfragor
Rociada de la más alta divinidad,
Esa que el mismo Dios envidia y teme,
Porque en ti están los rasgos del ser,
El universo debería hincarse ante ti...
No necesitaríamos un día para celebrarte,
Si no debería ser siempre,
Tu dadora de vida,
Mas no solo física si no del alma,
Bondadosa y noble,
Bella y sublime...
¿Acaso alcanzarán palabras para describirlo?
¿A quién si no a ti dedicaría mi arte?
Nacido del vientre de una madre,
Compañero de una hermana
Enamorado de una mujer,
Estas son simples palabras dichas por muchos,
Sin embargo demostradas por pocos,
Que no caigamos en la burla,
Que no dejemos nunca de admirarlas y respetarlas,
No en un único día... no seamos insensatos,
No nada más en cada caída,
O cuando deseemos sentirnos queridos,
Buscando caricias o besos, palabras de aliento...
Pero al pasar la nostalgia,
Volvemos a olvidarlas...
Dejando que nuestros bestiales actos las denigren,
Marchitándolas como rosas sin agua,
Vejando su existencia y mancillando su alma,
Que sirvan pues mis palabras,
No como un tributo,
No como un halago,
Si no como un llamado,
A estimar a nuestra mujer,
A amarla como nada,
Y respetarla hasta el final...
Como hijo,
Como padre,
Como hermano,
Como amante...
Sin Uds. no seriamos nada,
Por ello esta oda para ti,
Mujer amada y por siempre venerada...
*Este poema está dedicado,
A todas las mujeres no solo de este portal,
Si no del mundo entero... esperando
Que siempre sepan lo esencial que son en la vida,
En la existencia de todos los hombres...
A todas las mujeres no solo de este portal,
Si no del mundo entero... esperando
Que siempre sepan lo esencial que son en la vida,
En la existencia de todos los hombres...
Lord Vélfragor